Pachuca.— La discusión sobre la revocación del comodato del inmueble ocupado por la Fundación Arturo Herrera Cabañas generó un intenso debate en el Congreso de Hidalgo, donde legisladoras afines a la llamada Cuarta Transformación confrontaron visiones sobre el uso del patrimonio público, la legalidad y el papel de los proyectos comunitarios en la vida cultural del estado.
En tribuna, la diputada de Morena Tania Meza Escorza defendió la permanencia de la fundación y enmarcó su postura en la historia de la izquierda social en México. Recordó los años setenta y ochenta como una época de represión contra movimientos sociales, marcada —dijo— por detenciones arbitrarias, tortura y persecución de campesinos, obreros y activistas.
Sostuvo que la fundación representa el esfuerzo colectivo de miles de hidalguenses durante más de tres décadas y afirmó que la revocación del comodato “no es contra dos personas, sino contra una organización comunitaria construida desde abajo”. Subrayó que el inmueble ha sido resguardado por la organización durante 26 años y que sus actividades tienen un enfoque cultural y social.
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En contraste, las diputadas Lizbeth Ordaz Islas (Morena) y Mónica Reyes Martínez (Nueva Alianza) argumentaron que la fundación habría dado al inmueble un uso distinto al establecido originalmente en el comodato.
Señalaron que durante años el patrimonio público fue utilizado como “pago de favores” y dentro de redes de complicidad, por lo que la actual medida —afirmaron— busca corregir esas prácticas sin implicar la desaparición de la organización ni de sus actividades.
Por su parte, la diputada Hilda Miranda Miranda, también de Morena, defendió la actuación del gobierno estatal al asegurar que responde a un proceso de recuperación del patrimonio público sustentado en la ley. “Los espacios deben estar al servicio de la ciudadanía y no de particulares”, sostuvo, al tiempo que rechazó que se estén replicando prácticas de administraciones anteriores.
Durante el intercambio, Meza Escorza reviró que resulta contradictorio comparar presuntos abusos del pasado con el trabajo de una fundación cultural activa desde hace décadas, y reiteró que su postura no se opone a la recuperación de bienes públicos, sino a la forma en que se aplica en este caso.
En apoyo a la organización, la diputada morenista Cynthia Delgado Mendoza planteó que la política cultural debe enfocarse en ampliar espacios sin desplazar proyectos existentes, especialmente aquellos con arraigo comunitario.
El debate también incluyó la intervención del priista Marco Antonio Mendoza Bustamante, quien llamó a la responsabilidad en el discurso legislativo y advirtió que acusaciones de corrupción sin sustento pueden afectar la memoria de figuras como Arturo Herrera Cabañas, a quien reconoció por sus aportes al desarrollo cultural en la entidad.
La discusión evidenció el rompimiento de diputados y diputadas de Morena, por un lado Tania Meza y Citlali Delgado y por el otro Lizbeth Ordaz e Hilda Miranda.
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