Pachuca.— En el marco del 20 aniversario de la Defensoría Universitaria de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), su titular, Elsa Ángeles Vera, expuso que la conmemoración representa una oportunidad para reflexionar sobre los avances logrados, los retos pendientes y el rumbo que deberá tomar este organismo en los próximos años dentro de la vida institucional.
A dos décadas de su creación, Ángeles Vera aseguró que la actual Defensoría ha generado herramientas para robustecer la atención de casos, entre ellas, la implementación de un protocolo de actuación que ya no se limita a la violencia de género, sino que abarca problemáticas como el acoso escolar, el bullying y diversas formas de violencia no necesariamente atravesadas por el género.
“Se han fortalecido los mecanismos alternativos de solución de conflictos, como la mediación, conciliación y negociación”, en este sentido, adelantó que uno de los proyectos más relevantes para este año es la creación de una sala de mediación, concebida como un espacio físico y simbólico donde las personas puedan gestionar sus conflictos de manera pacífica.
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“Es un símbolo, tener un espacio donde puedan bajar el enojo y encontrar una vía de solución”, explicó, al tiempo que señaló que el reto de fondo será lograr la capacitación y certificación de mediadores dentro de la universidad.
Pendientes de la Defensoría
La titular reconoció que uno de los pendientes es acceder a programas de certificación profesional en mediación, cuyo costo actual en Hidalgo asciende a 25 mil pesos por persona; ante ello, hizo un llamado tanto a las autoridades universitarias como al Poder Judicial para establecer convenios que permitan reducir o eliminar estos costos.
“Los poderes judiciales de todo el estado están capacitando y certificando a los mediadores, pero cuesta muy caro, entonces nosotros no tuvimos la posibilidad de entrar a la convocatoria este año, entonces hago un llamado a establecer un convenio que nos permitan participar a un costo más bajo o sin costo”.
La intención, dijo, es generar un efecto multiplicador que permita formar líderes estudiantiles, docentes y administrativos con habilidades como la escucha activa, la comunicación asertiva y el análisis de riesgo, capaces de intervenir en conflictos antes de que escalen.
En cuanto a los desafíos enfrentados, Ángeles Vera identificó como uno de los principales la necesidad es acercar a la Defensoría a todos los espacios universitarios, lo cual ha implicado estrategias de visibilización, como la colocación de rutas de atención en espacios cotidianos, incluyendo sanitarios, para garantizar que la información llegue a toda la comunidad.
Otro reto relevante ha sido romper con resistencias estructurales al interior de la institución, donde aún existe una brecha entre el discurso sobre derechos humanos y su aplicación efectiva en casos concretos.
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