Tulancingo.— El proyecto federal de ampliación a cuatro carriles del distribuidor vial Pitula–San Alejo, anunciado a finales de 2025 por la alcaldesa de Tulancingo, Lorena García Cázares, además de representar una mejora en la infraestructura carretera, ahora incorpora la creación de una nueva entrada al municipio.
De acuerdo con Armando Pérez Alcíbar, titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Medio Ambiente de Tulancingo, esta modificación deriva directamente de la magnitud del proyecto federal, lo que obliga al municipio a replantear y adaptar su esquema de acceso vehicular.
La propuesta, explicó, contempla una vía alterna a la tradicional bajada de San José, en coordinación con la empresa constructora y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
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Detalló que la nueva entrada estaría ubicada en las inmediaciones de la Universidad Politécnica de Tulancingo, una zona que ya había sido considerada previamente dentro de los planes de desarrollo urbano; sin embargo, con el inicio de la ampliación del libramiento Pitula–San Alejo, el proyecto deberá ajustarse para alinearse con las nuevas condiciones técnicas y operativas de la obra federal.
“El nuevo acceso a Tulancingo está en el Libramiento Pitula–San Alejo, por lo que ahora, que se ampliará a cuatro carriles, se trabajará de la mano con la empresa Omega Construcciones para realizar las adecuaciones necesarias y obtener el visto bueno tanto de la empresa como de la SICT”.
La intención principal de esta nueva infraestructura es mejorar la movilidad urbana y, sobre todo, incrementar la seguridad vial en la conocida “bajada de la muerte” y evitar que los camiones de gran tonelaje utilicen el paso por la zona de habitacionales, una vialidad que históricamente ha representado riesgos debido a su pendiente.
Proyecto federal inició en enero
Desde enero de 2026 se iniciaron los estudios de impacto ambiental, encabezados por la Secretaría de Medio Ambiente, con la participación de dependencias de Obras Públicas e Infraestructura, además de los responsables directos de la obra. Estas inspecciones buscan garantizar que el desarrollo del proyecto cumpla con la normatividad ecológica vigente, del mismo modo se atendieron los temas relacionados con terrenos y ejidatarios por la federación, para brindar certeza jurídica al proyecto.
El plan de infraestructura carretera está proyectado para desarrollarse en un periodo aproximado de dos años, abarcando principalmente el transcurso de 2026. “Además de los beneficios en movilidad y seguridad vial, la obra también tendrá un impacto positivo en la economía local”.
sjl
