TULANCINGO

“Antes de que mataran a mis hijas, no creí participar en una marcha”: madre de víctimas

Balbina es la mamá de Lupita y Joselin, dos de tres mujeres que fueron asesinadas en su domicilio en Santiago Tulantepec

El próximo 23 de marzo se realizará una audiencia, el caso lleva dos años sin sentencia
Proceso judicial.El próximo 23 de marzo se realizará una audiencia, el caso lleva dos años sin sentenciaCréditos: Jessica Manilla
Escrito en HIDALGO el

Tulancingo.— A 19 meses del triple feminicidio ocurrido en el municipio de Santiago Tulantepec, la exigencia de justicia volvió a resonar en las calles de Tulancingo durante la marcha conmemorativa por el Día Internacional de la Mujer.

Al frente del contingente caminó Balbina Garrido, madre de Guadalupe de Jesús y Yesenia Joselín, dos de las víctimas del crimen en el Valle de Tulancingo. Vestida de morado y con el puño en alto, encabezó la movilización acompañada por sus hermanas para respaldarla en su demanda de justicia.

El contingente, integrado por más de un centenar de mujeres, jóvenes e incluso infancias, recorrió las calles del centro de la ciudad portando pancartas, lonas y consignas para exponer violencia y para recordar a las víctimas de feminicidio. Entre ellas destacaba una frase que sintetizaba el dolor de las familias: “debería marchar con ellas y no por ellas”.

El testimonio de una madre que exige justicia

Durante la movilización, Balbina Garrido tomó la palabra para compartir su testimonio y expresar el profundo dolor que aún acompaña a su familia desde aquella tragedia. Con la voz entrecortada y el recuerdo vivo en sus ojos, explicó que participar en la marcha no representa un orgullo, sino una forma de mantener viva la memoria de sus hijas y de su nieto que no llegó a nacer.

“Participamos con sentimientos encontrados, porque encabezar esta marcha no es un orgullo, es una pena y una tristeza, porque el motivo es la pérdida de mis hijas y de mi nieto, al que no le permitieron nacer”.

En entrevista, indicó que su presencia en la movilización es una forma de exigir que las autoridades continúen con las investigaciones y que el proceso judicial avance hasta lograr una sentencia firme.

Crédito: Jessica Manilla

“Levantar la voz es exigir que se haga justicia, que se investigue hasta donde se tenga que llegar y que se encuentren todas las pruebas que inculpen a las personas que hoy son imputadas”, e insistió en que su familia continuará acompañando el proceso legal para que el caso no quede impune.

Balbina relató que, antes de vivir esta tragedia, nunca imaginó participar en una movilización de este tipo. “Uno aprende, desgraciadamente, hasta que le pasan estas cosas. Yo antes criticaba y decía que no iba a participar en marchas, pero hasta que se metieron a la casa de mis hijas y les quitaron la vida a los seres que más he amado, eso me dio el valor y el coraje para salir”.

Crédito: Jessica Manilla

Recordó que han pasado 19 meses desde el asesinato de sus hijas. Su familia ha tenido que encontrar fuerza para mantenerse en pie y continuar con la exigencia de justicia.

“Son ya 19 meses desde que mis hijas partieron de esta vida. Mi Lupita estaba embarazada de cuatro meses, junto con su bebé en el vientre. No nos queda más que sacar fuerza de donde no la tenemos para seguir adelante y que nos escuchen”.

La madre de las jóvenes también hizo un llamado directo a jueces y autoridades encargadas del caso para que analicen con responsabilidad todas las pruebas presentadas.

“Pedimos a los jueces que analicen bien las pruebas, que sean justos, porque estas personas no pueden salir a la calle a seguir haciendo daño”, reiteró que la familia busca que se aplique la pena máxima contra los responsables del crimen. “Si ellos causaron este dolor, tienen que pagar por lo que hicieron”.

Crédito: Jessica Manilla

Cronología

El triple feminicidio ocurrió el 30 de julio de 2024 en la comunidad de San Isidro, en el municipio de Santiago Tulantepec. Ese día fueron asesinadas Guadalupe de Jesús, de 23 años; Yesenia Joselín, de 25 años; y su amiga Vivian Daniela, también de 25 años y originaria de Tijuana.

De acuerdo con los reportes de las autoridades, las tres mujeres fueron halladas sin vida dentro de un domicilio, con signos de violencia y heridas provocadas con arma blanca.

Tras las investigaciones iniciales, en agosto de 2024, fueron detenidos tres presuntos responsables, entre ellos la expareja de una de las víctimas. Los imputados fueron ingresados al Centro de Reinserción Social de Tulancingo, donde permanecen en prisión mientras continúa el proceso judicial.

Posteriormente, en febrero de 2025, se solicitó el monto correspondiente a la reparación del daño para la madre de una de las víctimas. Un mes después, en marzo de 2025, la Procuraduría informó sobre la reclasificación del delito a feminicidio y aborto forzado.

El 9 de marzo del 2026, en audiencia se presentaron testigos y se señaló una nueva audiencia para el próximo 23 de marzo.

“Nosotros desconocemos de los procesos y se nos ha hecho lento, pero seguimos esperando. En julio se van a cumplir dos años y esperamos que la sentencia llegue antes”.

sjl