Mientras las autoridades de seguridad pública de Hidalgo reconocen una creciente sobrepoblación en los centros penitenciarios del estado y la necesidad de construir un nuevo Centro de Reinserción Social (Cereso), habitantes del municipio de Tasquillo manifestaron su rechazo a que dicha obra se realice en su demarcación, al considerar que afectaría la tranquilidad, vocación turística y el desarrollo de la región.
Pobladores de Tasquillo realizaron una marcha pacífica hacia la cabecera municipal para expresar su inconformidad con el proyecto de construcción de un nuevo penal. Durante la movilización, los manifestantes corearon consignas en las que aseguraron que el municipio es una comunidad tranquila y trabajadora, y que no es un lugar adecuado para albergar un centro penitenciario.
“En Tasquillo no cabe un centro penitenciario, aquí no hay ladrones, aquí hay gente humilde”, expresaron los inconformes, quienes demandaron que, en lugar de un Cereso, se impulsen obras de mayor beneficio social como universidades, hospitales, mayor seguridad y fuentes de empleo para la población local.
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Los habitantes pidieron de manera directa al presidente municipal de Tasquillo que respalde la postura ciudadana y se pronuncie en contra de la construcción del penal. Advirtieron que la instalación de un centro de este tipo pondría en riesgo la imagen de un municipio que consideran tranquilo y con potencial turístico, lo que podría impactar negativamente en la economía local.
Piden reconsiderar el lugar
Los manifestantes hicieron un llamado al gobernador Julio Menchaca Salazar para que reconsidere el proyecto y lo lleve a otra región del estado. “Queremos universidades y hospitales, no una cárcel”, reiteraron durante la protesta.
Población penitenciaria
El rechazo ciudadano ocurre en un contexto en el que el propio gobierno estatal ha reconocido un crecimiento sostenido de la población penitenciaria. Al inicio de la actual administración, los centros de reclusión albergaban a 4 mil 753 personas privadas de la libertad; actualmente la cifra asciende a 5 mil 700 internos, lo que representa un incremento de 947 personas, equivalente a un aumento del 19 por ciento en apenas tres años.
Para atender esta problemática, las autoridades han ampliado la infraestructura existente, con la construcción de tres módulos adicionales en el Cereso de Pachuca y dos más en el de Tula de Allende, con el objetivo de mejorar la capacidad y las condiciones de internamiento en el sistema penitenciario estatal.
No obstante, el secretario de Seguridad Pública de Hidalgo, Salvador Cruz Neri, reconoció que la sobrepoblación persiste en los 12 centros penitenciarios y en el centro de internamiento para adolescentes, donde actualmente se concentran 5 mil 700 personas privadas de la libertad, de las cuales 5 mil 200 son hombres y 492 mujeres. Además, informó que se han realizado 117 revisiones en los Ceresos y que, como resultado, 25 internos considerados de alta peligrosidad fueron trasladados a centros federales.
En este contexto, el funcionario estatal señaló que existe un proyecto encomendado por el gobernador para la construcción de un nuevo Centro de Reinserción Social en el Valle del Mezquital, que cumpla con estándares internacionales y permita reagrupar a los internos de la región. Explicó que la medida es urgente, debido a que en municipios como Ixmiquilpan la sobrepoblación alcanza hasta el 280 por ciento.
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