OPINIÓN

El Centinela

Créditos: LSR Hidalgo
Escrito en HIDALGO el

Palenque 2026

Apenas inició este lunes la venta de boletos para el Palenque de la Feria de Pachuca 2026 y, pese a que algunos accesos superan los seis mil pesos, cientos de personas ya habían hecho fila desde el domingo con la esperanza de asegurar un lugar para ver a sus artistas favoritos. La pasión del público vuelve a demostrar que, para muchos, el precio pasa a segundo plano cuando se trata de un espectáculo esperado; sin embargo, esa misma demanda abre nuevamente la puerta a un viejo problema: la reventa. Todo apunta a que, como ha ocurrido en ediciones anteriores, los boletos terminarán ofreciéndose a precios todavía más elevados. En ese contexto, cobra relevancia el anuncio del gobernador Julio Menchaca de revisar medidas para frenar esta práctica. El desafío no es menor: impedir que unos cuantos hagan negocio.

Llamado al gabinete

Más allá del ambiente festivo que rodea al Palenque, Menchaca Salazar decidió mantener un mensaje que ya había enviado en ediciones anteriores: los integrantes de su administración no deben asistir a estos espectáculos. Con un breve pero contundente "sí, sí", confirmó que el exhorto sigue vigente, dejando claro que la recomendación no es un asunto circunstancial, sino una postura sobre la conducta que espera de los servidores públicos. En tiempos en los que la ciudadanía observa con lupa el actuar de sus autoridades, la congruencia entre el discurso de austeridad y las acciones cotidianas también se convierte en un mensaje político.

El PRI con (más) problemas financieros

El PRI en Hidalgo vuelve a enfrentar problemas financieros y legales. El IEEH aprobó un nuevo embargo por 149 mil 283 pesos a sus prerrogativas mensuales para cumplir un laudo laboral firme, que se suma a otro de 85 mil 116 pesos autorizado apenas unas semanas antes. En conjunto, el partido acumula retenciones superiores a 234 mil pesos, reflejo de adeudos laborales que han tenido que ser cubiertos mediante el financiamiento público, una medida respaldada por criterios de la Suprema Corte y del INE para garantizar los derechos de los trabajadores.

Responsabilizan a la anterior dirigencia

Lejos de asumir el problema como una responsabilidad institucional, la dirigencia actual del PRI optó por mirar hacia atrás. Su representante ante el IEEH, Federico Hernández Barros, atribuyó los embargos a decisiones tomadas durante la gestión de Julio Valera Piedras (hoy delegado federal de la Sedatu en la entidad) y señaló que los trabajadores que hoy ganaron los juicios laborales formaron parte de esa dirigencia antes de incorporarse a Morena. Más allá del intercambio de culpas, el episodio refleja las secuelas de una crisis interna que el priismo hidalguense arrastra desde hace varios años.