OPINIÓN

El Centinela

Créditos: LSR Hidalgo
Escrito en HIDALGO el

Gerardo Sosa 

La cancelación de un evento en el marco de la celebración del 25 aniversario de la Escuela Superior de Actopan de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, que sería la reaparición pública de Gerardo Sosa Castelán, volvió a colocar los reflectores sobre una de las figuras más conocidas y polémicas de la vida política y universitaria de la entidad. Aunque su situación jurídica cambió en los últimos años —primero con el retiro de la prisión domiciliaria en 2024 y posteriormente con el sobreseimiento de la causa penal por parte de un juez federal en el proceso iniciado por la Fiscalía General de la República (FGR)—, el exrector de la UAEH y expresidente del Patronato Universitario sigue siendo un personaje que genera debate. Las acusaciones que enfrentó por presunta delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y el presunto desvío de alrededor de 58.2 millones de pesos mediante empresas fachada marcaron un antes y un después en la historia reciente de la máxima casa de estudios del estado.

Otro cambio en Francisco I. Madero

La titular del Órgano Interno de Control de Francisco I. Madero, Tania Guadalupe Percastegui Caballero, presentó su renuncia con efectos a partir del 15 de julio, argumentando motivos personales, profesionales y de salud. La exfuncionaria, quien también integraba diversos comités municipales y era considerada una colaboradora cercana a la alcaldesa Maricela Hernández Lugo, se suma a la lista de bajas registradas en la actual administración. Su salida refleja la constante reconfiguración del gabinete municipal, donde los cambios de funcionarios comienzan a ser una constante que inevitablemente genera cuestionamientos sobre la estabilidad y continuidad del proyecto de gobierno.

Descontento en Tulancingo

La convocatoria a la denominada “Marcha de la dignidad” refleja que el malestar ciudadano en Tulancingo comienza a trasladarse de las redes sociales a las calles. Las consignas “No más firmas”, “No más un gobierno municipal indiferente” y “No más, Lorena” (en referencia a la alcaldesa Lorena García Cázarez) dejan entrever un creciente descontento hacia la administración municipal, principalmente por las deficiencias en los servicios públicos que, según los organizadores, permanecen sin solución. Más allá del número de asistentes que logre reunir la movilización, el llamado representa una señal de alerta para el gobierno local.