Guanajuato.- Figura clave y fundamental en la trayectoria futbolística de Roberto "Piojo" Alvarado es su padre, Guillermo Alvarado, quien le heredó el gusto a su hijo quien es jugador del Club Deportivo Guadalajara y ahora es seleccionado nacional que jugará el Mundial 2026 México, Estados Unidos y Canadá, el segundo en su trayectoria.
También puedes leer: El Memote, de jugar en el barrio, en Celaya, a la Copa del Mundo 2026
Guillermo Alvarado ha marcado la vida de su hijo, Roberto el "Piojo" Alvarado a quien le heredó el cariño por el futbol y lo dirigió en ligas infantiles así lo dio a conocer el medio El Sol de Salamanca.
Te podría interesar
Ahora tras un esfuerzo y formación de un futbolista profesional, el "Piojo" Alvarado tiene detrás a su padre Guillermo quien es inspiración en su camino.
Guillermo Alvarado ha dedicado, durante décadas, su vida al futbol amateur y a la promoción del deporte en Salamanca.
Te podría interesar
Comenzó su historia en el futbol prácticamente desde la infancia, a los 13 años de edad se integró al tradicional equipo Los Pinos, donde hizo toda su carrera como futbolista amateur.
Guillermo Alvarado empezó como jugador, luego fue dueño y director técnico del equipo Pinos, ha tenido algunas pausas pero ha mantenido una constante presencia en la Liga Salmantina por más de 25 años.
“Seguimos con el proyecto amateur, con categoría libre en la liga salmantina y con el proyecto Toros Salamanca para niños, proyecto totalmente gratis y 100% social”, dijo.
Destacó Guillermo Alvarado en el futbol amateur por su liderazgo en la cancha y capacidad goleadora dentro del terreno de juego.
Destacan entre sus logros deportivos campeonatos logrados con el equipo Los Pinos en las categorías Intermedia uno e Intermedia cinco.
También fue campeón goleador en la categoría especial de la Liga del Centro en donde defendió los colores de un equipo de la colonia San Javier cuando tenía apenas 18 años de edad y estaba dirigido por el señor Ávalos.
Además de sus logros en el futbol amateur, Guillermo Alvarado tiene un legado que va más allá de los campeonatos pues la pasión por el futbol es una herencia familiar pues su padre fue protagonista también del futbol amateur salmantino, participó durante muchos años con equipos como Peñarol.
Guillermo Alvarado transmitió esa tradición futbolera que convirtió en una forma de vida a sus hijos.
“Ellos veían que yo jugaba, me acompañaban junto con su mamá a los partidos de futbol, Roberto estaba chiquito, tenía como cinco o seis años, de ahí como que les empezó el gusto por el fútbol organizado y fue cuando empezamos el proyecto de unos equipitos de futbol en la colonia y después fuimos pioneros de la escuelita de Suterm”, dijo Guillermo Alvarado.
Movido por sus hijos, Guillermo empezó a finales de los 90 y comienzos de los años 2000 comenzó una nueva etapa en su trayectoria, empezó a trabajar junto con amigos de la colonia en la formación de jóvenes futbolistas e impulsó proyectos deportivos.
Entre los proyectos que llevó a cabo destaca la creación de una escuela de futbol que funcionó gratis gracias al apoyo de diversas personas como el señor Anastasio y del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM), que facilitó instalaciones para el desarrollo de las actividades. En su mejor momento, la escuela llegó a reunir cerca de 200 niños.
De ese proyecto comunitario surgieron numerosos jóvenes que buscaron oportunidades en fuerzas básicas y equipos semiprofesionales. Entre ellos destacaron sus propios hijos: Iván, Guillermo y Roberto el "Piojo" Alvarado.
“Siempre tratamos de impulsar a todos los niños por igual. Cuando había una visoria, se invitaba a todos los que quisieran asistir. Ya en la cancha cada quien demostraba sus cualidades”, señala Guillermo.
Guillermo dijo que le tocó dirigir a su hijo Roberto en equipos infantiles, pero nunca imaginó que sería mundialista.
“Durante su infancia me tocó dirigir a Roberto, siempre proyectándolo a jugar en equipo, nunca pensando en que estuviera donde hoy está, jamás pensamos o nos imaginamos cuando empezó a jugar en el 2006, que pudiera llegar a estar hoy en una selección mexicana jugando su segundo mundial”, resaltó Guillermo Alvarado.
Destacó que es algo especial como familia el que su hijo Roberto esté de nueva cuenta en un Mundial.
“Esto, es algo muy especial para nosotros como familia, es algo que trasciende y que, no se esperaba, aunque ya lo soñaba Roberto”.
Herencia futbolera hacia el Mundial
En un inicio, Roberto el "Piojo" Alvarado no estaba contemplado para integrarse a fuerzas básicas del Club Celaya, pero un día cuando iba con sus hermanos mayores a los entrenamientos, ,lo vio el entrenador Villagómez, quien quedó impresionado por sus condiciones mientras jugaba informalmente con el balón.
Roberto el "Piojo" Alvarado tenía apenas 11 años y no era de la categoría de su edad y fue invitado a entrenar y poco tiempo después se ganó un lugar en la Sub-12 de Celaya y se convirtió en referente del equipo e incluso llegó a portar el gafete de capitán aunque era el jugador más joven.
Su trayectoria fue ascendiendo de manera meteórica. A los 13 años lo promovió a la Tercera División el profesor Garza y un año después, Marco de Almeida lo integró al primer equipo de Celaya.
También puedes leer: ¿Buscaría Club León a 30 mil aficionados como accionistas? Como en el Real Oviedo
Desde ese momento, Roberto el "Piojo" Alvarado no ha dejado de crecer en el futbol profesional donde ha conquistado varios títulos a nivel nacional e internacional.
