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Un señor de Costco compró 180 pasteles; les tapó el precio y se los llevó en esta camioneta

Un comerciante adquirió 180 pasteles en la sucursal Costco León la mañana del 25 de diciembre. Los distribuye por Silao, Romita, Guanajuato capital y otros municipios. "Todo se vende", asegura mientras acomoda el cargamento en una camioneta Fiat adaptada para transporte

Escrito en GUANAJUATO el

León.- En pleno día festivo, una escena llamó la atención en el estacionamiento de Costco León: un solo hombre cargó, uno tras otro, 180 pasteles completos. No era para una fiesta ni un evento familiar gigante. Era negocio. Él los reparte por distintos municipios de Guanajuato, donde ya lo esperan tiendas y clientes habituales. A cada pastel le tapaba el precio con un marcador negro..

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Con calma, pero con ritmo, acomodó las cajas dentro de una camioneta Fiat blanca adaptada para este propósito. En su interior instaló cajas de plástico apiladas para mantener los pasteles firmes durante el trayecto y evitar que se maltraten. Cada espacio contaba.

"Todo se vende", dijo sin dudar. Asegura que no tiene problemas para moverlos. “Me voy tienda por tienda, y ya tengo entregas”, comentó mientras aseguraba la puerta trasera de la camioneta.

Su ruta incluye Silao, Romita, Guanajuato capital y otras comunidades cercanas. Se desplaza desde temprano para entregar primero a quienes ya le hicieron pedido y después ofrecer el resto en locales de abarrotes, cafeterías y pequeñas reposterías que revenden el producto, ya sea por rebanada o completo.

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Este tipo de comercio no es inusual en temporada alta. Los pasteles de grandes tiendas suelen ser más baratos que en reposterías tradicionales, lo que permite a intermediarios obtener un margen atractivo de reventa. En días festivos, el movimiento se intensifica: posadas, reuniones y cenas familiares hacen del postre un producto asegurado.

Mientras algunos clientes salían con uno o dos pasteles para su cena de Navidad, él cargaba decenas sin pausa. Llamó la atención. Algunos curiosos se acercaron a preguntar. Otros grabaron discretamente con el celular. Él siguió trabajando.

Entre cajas, listas de entrega y el vaivén del estacionamiento, dejó una imagen clara: donde muchos ven postre, él vio oportunidad. 180 oportunidades, para ser exactos.

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