OPINIÓN

Dime con quién te juntas

¿Tienen las amistades más peso en nuestras vidas que una pareja o incluso, la familia misma?

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Escrito en GUANAJUATO el

Como seres humanos viviendo en sociedad resulta evidente que cada uno requerimos del diálogo y la convivencia constante pues, así ha sido trazada nuestra evolución desde el primer momento. Sin embargo y hasta cierto punto, sorpresivo es que los estudios y las encuestas sociales reflejen una preferencia por convivir y compartir con aquellos a quiénes hemos elegido como amistades antes que con quienes coincidimos en realidad, vida y día a día. 

Para ejemplificar de lo que estoy hablando; una famosa encuesta impartida por la Universidad de Lovaina en Bélgica demostró que el 70% de un grupo de niños no mayores a 12 años prefería pasar su cumpleaños sin regalos pero en compañía de su grupo de amigos, aún cuando como tercera opción y con algunos pocos regalos, se encontrarían en compañía de sus padres. 

Podríamos pensar de primera instancia que la respuesta se debe enteramente a que son niños, y por supuesto, su prioridad con poca conciencia y/o sensibilidad de la importancia de su familia, son sus amigos. Pero resulta que no es el caso ya que la encuesta ha sido repetida en distintos lugares y con distintos públicos, y el resultado, termina siendo siempre el mismo. 

“Los amigos son la familia que uno elige”.

¿Es ese entonces el porqué? 

Crear lazos de manera selectiva se da gracias a los intereses y formas de pensar que se tienen en común sin embargo, a largo plazo se requiere más que eso para mantener dichos lazos y siempre vienen acompañados de vivencias conjuntas que dan lugar entonces a sentimientos de por medio en la relación amistosa, como por ejemplo, cariño y estima. 

¿Pero eso también se tiene en común con la familia y la pareja no? ¿Por qué decir entonces que pesa más una amistad

Porque un lazo familiar trae siempre consigo un compromiso de ser y hacer, con una etiqueta de por medio “siendo ellos quienes más nos conocen”, lo que a su vez no necesariamente es cierto pero que se traduce como carta abierta para la crítica consecutiva. Además claro, de la convivencia constante.

En cuanto al vínculo en pareja, aunque no lo decimos abiertamente y aún siendo éste un pensamiento mínimo; si hay un pequeño espacio en nuestro subconsciente de que eventualmente ha de terminar y si no es así, al menos la relación si ha de modificarse considerablemente con el paso del tiempo. 

 “Esto... esto es para toda la vida” 

Existe una disyuntiva gigante con el concepto de la amistad ya que por un lado la gente suele decir cosas como “los amigos no existen” o “las amistades son pasajeras” pero por el otro, creemos fuertemente en que una amistad bien cimentada y cuidada, podrá durar para siempre. 

Entonces comprobamos la teoría de que las amistades tienen un mayor impacto hasta por pura dependencia y confort emocional. No en vano personajes más relevantes en la historia escribían cosas como que encontrar un amigo es como encontrar un tesoro y que las penas serían menos mientras que más, las alegrías. 

Contar con una persona que sea ajena a la familia y que por distintos motivos la volvimos elegida, nos otorga una compañía que no se explica ni se siente como pareja o familia y es por eso que el vínculo resulta en muchos contextos más gratificante. 

Como muestra palpable y con referencia previa entre comillas; todas las series de televisión que están basadas en las relaciones amistosas a lo largo de las distintas etapas de vida de cada personaje, son y serán bien armadas, un éxito asegurado que va mucho más allá de la comedia. Es decir, al público no sólo le gustó por los chistes en el medio sino por el confort del reflejo de la convivencia e incluso la aspiración a relaciones de amistad del tipo. No lo digo yo, lo dicen las entrevistas y encuestas propias a las series. 

Entonces, de ver una película con trama romántica y ver algún episodio de las series de este tipo ¿Aspiraríamos primero a una pareja así o a un amigo así?