León, Guanajuato.- A las 5 de la mañana, sin anuncios ni reflectores, Donovan Carrillo volvió a deslizarse sobre el hielo que lo vio crecer. La escena ocurrió en On Ice Plaza Mayor, la pista ubicada dentro de Plaza Mayor, el mismo lugar donde comenzó a formarse el primer patinador artístico mexicano en competir y avanzar en Juegos Olímpicos de Invierno.
De acuerdo con el testimonio de empleados de la pista —recabado en entrevista directa—, Donovan entrenó solo un día, como lo ha hecho en sus visitas más recientes. La última vez que había pisado ese hielo fue en noviembre de 2025, y desde hace aproximadamente dos 3 años ya no entrena de forma regular en León, debido a sus compromisos internacionales y a su preparación de alto rendimiento.
“Llegó así, de la nada. Avisó y llegó muy temprano”, relatan quienes lo conocen desde que era apenas un niño. Algunos de ellos lo vieron crecer literalmente sobre el hielo, desde que “estaba chiquitito”, mucho antes de que viajara a China, Canadá o Europa para competir y entrenar con entrenadores de talla mundial.
Te podría interesar
La pista que hoy recibe a Donovan ya no es la misma que él conoció en sus inicios. Fue remodelada recientemente, con trabajos que se realizaron en un periodo aproximado de mes y medio a dos meses, transformando por completo sus instalaciones. “Nada que ver con la que vio Donovan cuando entrenaba aquí”, señalan los trabajadores, quienes destacan que el espacio quedó en mejores condiciones técnicas y visuales.
Más allá de lo físico, el regreso de Carrillo tiene una carga simbólica poderosa. Volver a entrenar en León, aunque sea por unas horas, representa un cierre de ciclo y, al mismo tiempo, un recordatorio de que los sueños olímpicos también pueden nacer lejos de los países tradicionalmente dominantes en deportes de invierno.
Para el personal de On Ice, no hay duda de que ese hielo fue parte de la clave de su historia. “Es difícil llegar a ser top mundial”, comentan, conscientes de que el camino de Donovan no solo ha sido talento, sino constancia, sacrificio y una disciplina poco común en el deporte mexicano.
Ese entrenamiento silencioso, casi íntimo, queda ahora como el último rastro de Donovan Carrillo en la pista que lo vio nacer como atleta, justo antes de volver a competir al más alto nivel y seguir escribiendo una historia que ya es parte del deporte nacional.
Hoy, en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, Donovan Carrillo se mantiene como una de las figuras destacadas del patinaje artístico. Tras su presentación en el programa corto, en la que obtuvo 75.56 puntos y clasificó entre los 24 mejores para avanzar al programa libre, Carrillo sigue haciendo historia para México al disputar su segunda final olímpica en esta disciplina luego de su debut en Pekín 2022. A pesar de una caída en su rutina corta, su resiliencia y técnica le permitieron mantenerse entre los aspirantes, consolidándose como referente latinoamericano en deportes de invierno y con la mira puesta en la competencia por medallas que se realizará próximamente.
