León.- La familia de Francisco Javier Trejo Ortiz, abogado con amplia trayectoria en el ámbito del derecho en Guanajuato y que fuera víctima de un atentado la mañana de este miércoles 17 de diciembre, ya había sufrido el secuestro en el 2014 de su madre y una hermana, el cual terminó con la muerte de ambas.
De acuerdo con informes periodísticos y de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, el 13 de mayo de 2014, dos mujeres con uniformes de policías tocaron la puerta de la casa ubicada en la colonia Loma Bonita en León y por la fuerza sacaron a Linda Maribel Trejo Ortiz, quien tenía en esa fecha 30 años de edad, así como a su madre Amparo Ortiz Ruvalcaba, de 70 años, para subirlas a un vehículo que las esperaba afuera del domicilio.
La familia se dio cuenta de que la supuesta detención se trataba de un secuestro hasta la noche de ese día, al recibir llamadas de los secuestradores solicitando una cantidad muy difícil de juntar.
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Localizan los cuerpos
El 2 de agosto de 2014, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guanajuato (PGJEG) emitió un comunicado en el que encontró cuatro cuerpos en estado de putrefacción localizados en una presunta “narcofosa” dentro de una vivienda de la comunidad Rancho Nuevo de la Luz, cercana a Santa Ana del Conde, y a 500 metros de la carretera de Barretos-Rancho Nuevo de la Luz, al recibirse una llamada anónima en la que se señaló el olor fétido que provenía del lugar.
El personal del Ministerio Público y elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), entre ellos personal de Servicios Periciales, además de policías ministeriales, investigaron de dónde provenía el fuerte olor, y a escasos metros de la entrada se encontró una fosa de 5 por 7 metros con restos humanos de cuatro cuerpos en su interior.
El 14 de agosto de 2014, tres meses después de la desaparición de doña Amparo y Maribel, la PGJEG publicó otro comunicado en el que informaban que dos de los cuatro cuerpos encontrados correspondían a la madre e hija de la familia Trejo Ortiz.
Dos detenidos
Fue el 1 de agosto 2014 cuando se recibió una denuncia anónima que permitió a agentes de la PGJE dar con una casa de seguridad al pie de la carretera en la comunidd Rancho Nuevo de La Luz, por la zona de Santa Ana del Conde, donde localizaron los cuerpos sin vida de cuatro mujeres.
Derivado de esa investigación, la Subprocuraduría de Investigación Especializada (SIE) de la PGJE logró la detención de los dos jefes de la banda de secuestradores a quienes se relaciona con la tragedia de la familia Trejo Ortiz.
Se trataba de Carlos Tadeo Lara Mendoza y Sergio Pompa Pérez, quienes tenían en su poder 29 armas de fuego y dos mil cartuchos de distintos calibres. Dijeron pertenecer al Cártel Jalisco Nueva Generación y uno de ellos confesó haber participado en l0s crímenes.
La principal línea de investigación reveló que dentro de la fosa estaban además los cuerpos de dos secuestradoras que las vigilaban en la misma casa donde las encontraron sin vida.
El entonces procurador general de Justicia del Estado, Carlos Zamarripa Aguirre, confirmó que los detenidos por secuestro están involucrados en el crimen de las cuatro mujeres, entre ellas madre e hija de la familia Trejo Ortiz.
El último adiós
El 15 de agosto de 2014 se celebró la misa para despedir por última vez a Amparo y Maribel, en el templo de San Juan de los Lagos en la colonia Panorama.
En la celebración religiosa estuvieron presentes políticos, empresarios y abogados, además de policías y empleados de seguridad privada que realizaban rondines en la zona.
Los cuerpos fueron incinerados horas antes y los fieles honraron la presencia de las integrantes de la familia Trejo Ortiz.
Entre los fieles se encontraban el entonces secretario de seguridad Francisco Aguilera Candelas, el diputado Roberto Vallejo, el abogado Paulino Lorea, el diputado Juan Carlos Muñoz, el diputado Adrián Camacho y el también abogado y promotor cultural Joaquín Chi.
