Celaya.- El comerciante que falleció al ser víctima de un ataque a balazos la tarde del domingo en avenida El Sauz en Celaya, había denunciado ser víctima de extorsión en su negocio y contaba con un equipo de seguridad de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, aunque la cobertura sólo se limitaba a cuidarlo mientras estuviera en su negocio donde había recibido las amenazas.
Al saber de ello, el alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez, consideró que el protocolo de protección de la Secretaría de Seguridad y Paz del Estado, a quienes denuncian ser víctimas de extorsión, debe mejorarse, pues de lo contrario no habrá confianza de la gente para denunciar este tipo de delitos
“Nosotros hemos insistido en que a veces los protocolos no son los correctos. Él tenía protección por FSPE, pero la protección llegaba nada más a su negocio. Si él se movía de ahí ya no tenía protección. Yo sabía que tenía protección pero el protocolo no lo cubría hasta su casa y sus actividades personales, y él no le pasó el accidente (ataque) en su negocio, sino fuera de ahí, por eso nos preocupó, por eso pedimos que los protocolos sean más completos".
“Yo sé que se necesita más gente para contratarse, más policías que la FSPE debe distraer, pero solo con la seguridad completa la gente va a creer en nosotros (autoridades)".
El domingo por la tarde, el comerciante manejaba su vehículo sobre avenida El Sauz, cuando fue interceptado por unas personas en motocicleta que le dispararon en varias ocasiones y perdió la vida. No traía escoltas ni equipo de seguridad, pese a que ya había denunciado haber recibido una serie de amenazas para extorsionarlo.
A decir del Alcalde, la seguridad se debe extender no solo al lugar en donde la víctima recibe las amenazas, sino el tiempo completo mientras se hacen las detenciones de las personas o grupo que intenta extorsionar.
“Era víctima de extorsión y tenía protección, pero con el protocolo que se tiene se le protegía solamente en el trabajo. Mucha gente ha denunciado y se le tiene con protocolos. Así como él que denunció y tenía protección, pero hay protocolos que no alcanza a cubrirlo en sus traslados, y así hay mucha gente. No minimizo el hecho, pero no es toda la población quienes dicen que desconfían de las denuncias de extorsión".
¿Esto desanima a la gente? “Sí, claro. Pero lo que deducimos es que el protocolo debe abarcar todo, no nada más protegerlo donde él trabajaba, sino también en otras actividades”.
