Yuriria-. En Yuriria no se gastaron millones de pesos en presupuesto para semáforos que quizá no puedan servir, optaron por tecnología humana: el cerebro y la percepción de los oficiales de tránsito de aquel municipio guanajuatense.
En Yuriria es así: los oficiales suplieron al cambio de colores de los semáforos para regular tráfico; los automovilistas ya no dependen de los cambios incesantes de el rojo, el amarillo y el verde, sino de la percepción del tiempo que decidan los tránsitos para dejar pasar a miles de conductores diariamente.
Regulan la circulación haciendo señas con las manos y emitiendo sonidos con el silbato, siempre en la zona peatonal del municipio, y así los automóviles fluyen por las calles del centro sin depender de una programación y sin invertir en millones de pesos a expensas de que puedan fallar a posteriori.
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“Sí somos los oficiales, es que como es zona peatonal”, explicó unos de los oficiales mientras daba el paso a una patrulla con el sonido del silbato y haciendo la seña de seguir circulando
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