Irapuato, Gto.- Enrique Díaz Díaz, obispo de la Diócesis de Irapuato, aseguró que el que Guanajuato vaya a estar al mismo tiempo tanto en semáforo amarillo como en semáforo verde habla de la descoordinación que hay entre las autoridades estatales y federales en materia de salud, por lo que les exhortó a trabajar en conjunto, pues lo que sigue en juego es la salud de las personas del estado.
Enrique Díaz Díaz hizo también un llamado a las personas a que con independencia del semáforo en el que vaya a estar el estado, las medidas no se tienen que relajar para evitar un nuevo rebrote de contagios en las próximas semanas.
A nivel federal nos han puesto como si estuviéramos en semáforo verde, a nivel estatal se ha dicho que sigamos en semáforo amarillo y esto a veces es reflejo de una falta de coordinación entre autoridades.
“El estar en verde o en amarillo, que ya ahorita no sabe uno si está en uno o en otro, no debe llevarnos a un descuido de la salud, es responsabilidad personal, pero también es caridad de responsabilidad para con los demás y en esto deberemos tener mucho cuidado”, dijo el Obispo de Irapuato.
Enrique Díaz explicó que en el caso de la Iglesia, los protocolos sanitarios se mantendrán como se tienen hasta ahora, con la aplicación de gel antibacterial, uso de tapetes sanitizantes y los templos a un 30% de su capacidad, para con ello evitar que los templos se conviertan en puntos de contagio.
No nos podemos confiar, desgraciadamente sigue habiendo algunos casos y con alarma se nos comunicaba en esta semana de estas nuevas cepas en el estado, entonces no significa vivir en la angustia, pero no podemos salir a andar libremente
“Nosotros hemos tratado, en la medida de lo posible, seguir fortaleciendo la fe de los católicos sin dejar muchas de las actividades, pero evitar todas aquellas actividades que puedan llevarnos a contagio y lo seguiremos llevando”, finalizó.
SP