Guanajuato.- Tras la captura de su líder, José Antonio Yépez Ortiz, "El Marro", en agosto de 2020, el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL) ha desafiado los pronósticos de su extinción. La organización no solo sobrevivió, sino que recuperó su hegemonía mediante alianzas estratégicas con grupos como el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Golfo.
Lo que comenzó como una célula dedicada al robo de hidrocarburos en el municipio de Santa Rosa de Lima es ahora considerada por el gobierno de Estados Unidos como una Organización Criminal Transnacional. Su alcance ha superado las fronteras de Guanajuato, involucrándose en el tráfico de heroína hacia el país del norte y estableciendo redes de contrabando de petróleo robado. Este crudo es introducido a EE. UU. etiquetado como "material peligroso" para ser vendido en mercados globales, repatriando ganancias ilícitas que alimentan el ciclo de violencia en los municipios guanajuatenses. Esta resiliencia que ha mostrado dicho grupo criminal, ha convertido al estado en un campo de batalla por el control territorial y el lucrativo negocio del robo de hidrocarburos.
Te podría interesar
El mapa estratégico del CSRL
La violencia entre cárteles se ha expandido a lo ancho del estado. Anteriormente el corredor Laja-Bajío era el punto de dominio del Cártel de Santa Rosa de Lima, ahora se manejan en varios puntos estratégicos que conectan con los principales ductos de Pemex. Tan solo entre enero y octubre de 2025, un grupo de ocho municipios concentraron un total de 1,778 homicidios dolosos, lo que corresponde al %60.5 del total en Guanajuato.
Los ocho municipios que encabezan esta lista negra son:
León: Lidera la cifra con 364 homicidios dolosos.
Celaya: Registra 221 casos, consolidándose como un punto crítico de violencia.
Irapuato: Reporta 172 asesinatos en el periodo mencionado.
Salamanca: Suma 166 víctimas, siendo un área clave por la presencia de la refinería.
Apaseo el Grande: Con 61 casos, se mantiene como una zona de alta peligrosidad en los límites del estado.
Apaseo el Alto: Reporta poco más de la mitad que el anterior, con 35 casos registrados.
Villagrán: Con apenas 4 casos menos que Apaseo el Alto, en Villagrán se reportan 31 casos.
Guanajuato: La capital presente con 25 casos.
Una estructura criminal que muta desde la prisión
A pesar de estar recluido en el Cefereso número 14 en Durango, cumpliendo una condena de 60 años, "El Marro" sigue moviendo los hilos de la organización. Reportes de inteligencia indican que utiliza a sus abogados y familiares para enviar órdenes a sus colaboradores. Para fortalecer su brazo armado, el grupo ha recurrido al reclutamiento de mercenarios colombianos, lo que les ha permitido contener el avance del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y recuperar plazas estratégicas.
