Mientras Yucatán intenta asimilar la inédita jornada sísmica que vivió este lunes, un nuevo temblor volvió a registrarse durante la madrugada de este martes, confirmando que la actividad telúrica en el sur del estado continúa bajo observación.
De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), a las 04:19 horas de este 9 de junio ocurrió un sismo de magnitud 3.6 con epicentro en el municipio de Chapab, a 11 kilómetros al norte de Ticul y a una profundidad de cinco kilómetros.
La Coordinación Estatal de Protección Civil (Procivy) informó que no se reportaron daños estructurales ni personas lesionadas, por lo que el movimiento pasó prácticamente desapercibido para la mayoría de la población y estuvo lejos de generar la movilización provocada por los dos sismos registrados apenas unas horas antes.
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Sin embargo, el nuevo evento vuelve a poner sobre la mesa una realidad que quedó expuesta tras los movimientos del lunes: la escasa cultura de prevención sísmica entre los yucatecos, una situación derivada de la creencia histórica de que en la Península "no tiembla".
"No tenemos kit porque nunca pensamos que pase"
Un sondeo entre los habitantes de Mérida reveló que gran parte de la población desconoce protocolos básicos de actuación ante un sismo y tampoco cuenta con planes familiares de emergencia.
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"No lo hacemos porque no pensamos que llegara a venir algo así", reconoció Kinereth González al ser cuestionada sobre la existencia de un plan de emergencia en su hogar.
La percepción se repite entre otros ciudadanos. Sergio Ortiz aseguró que el sismo del lunes lo sorprendió porque "es muy raro para la ciudad de Mérida" y admitió que en su casa no cuentan con ningún kit de emergencia.
"Es la primera vez que pasa eso, no tenemos", dijo.
Mario Mendoza consideró que la mayoría de la población no está preparada para enfrentar una emergencia de este tipo.
"No creo que la gente esté informada", señaló, al tiempo que recomendó buscar información preventiva en redes sociales y medios oficiales.
En contraste, algunas personas que vivieron en regiones sísmicas del país afirman que Yucatán necesita fortalecer su cultura de prevención. Diego Orostico, originario del centro de México, recordó que su familia mantenía mochilas de emergencia listas con agua, alimentos y ropa.
"Aquí en Yucatán también deberíamos tener este tipo de mochilas", opinó.
Dos sismos en un día: una jornada inédita
El lunes 8 de junio quedará marcado como una fecha inusual para Yucatán, al registrase dos sismos, el primero a las 10:05 de la mañana de magnitud 4.2 con epicentro en Chapab, relacionado con la zona de influencia de la denominada Falla de Ticul.
Horas después, al mediodía, un sismo de entre 6.1 y 6.4 grados ocurrido frente a las costas de Cuba propagó sus ondas hasta la Península de Yucatán, provocando evacuaciones preventivas en Mérida y otros municipios.
Más de 2 mil 500 personas fueron desalojadas temporalmente de edificios públicos y privados, entre ellos oficinas gubernamentales, instalaciones del IMSS y corporativos empresariales.
Las autoridades confirmaron que no hubo daños materiales, personas lesionadas ni riesgo de tsunami.
¿Por qué no sonó la alerta sísmica?
Una de las preguntas más recurrentes entre los yucatecos fue por qué los teléfonos celulares no emitieron ninguna alerta. El director de Procivy, Hernán Hernández Rodríguez, explicó que el sistema de alertamiento no se activó debido a que el epicentro se localizó en Cuba y no cumplía con los criterios de cercanía e intensidad requeridos para generar una notificación preventiva en territorio nacional.
"Al ocurrir este fenómeno geológico natural en Cuba y por su lejanía con el territorio nacional, la alerta sísmica no avisó al no representar un riesgo para la población", explicó el funcionario.
El mito de que en Yucatán no tiembla
Durante décadas, Yucatán fue considerada una de las regiones geológicamente más estables del país debido a su plataforma de roca caliza y su lejanía de las principales zonas de subducción del Pacífico mexicano.
Sin embargo, los registros del Servicio Sismológico Nacional muestran que la Península no está exenta de actividad sísmica.
Entre 1900 y 2025 se contabilizaron 84 sismos instrumentales en Yucatán, Campeche y Quintana Roo. El más fuerte registrado en tierra peninsular ocurrió en 2002, cerca de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, con una magnitud de 4.6.
Además, especialistas recuerdan que las ondas del terremoto de Chiapas de 2017 fueron percibidas incluso en Ciudad Caucel, fraccionamiento de Mérida.
Más movimientos en menos tiempo
Desde finales de 2025 se han registrado varios movimientos asociados a la región de la Falla de Ticul, incluido un enjambre sísmico ocurrido en diciembre pasado.
A ello se suman sismos de 3.7 grados en marzo de este año, uno de 4.0 en mayo, el de 4.2 del lunes y el de 3.6 registrado durante la madrugada de este martes.
Con ello, Yucatán acumula ya seis sismos durante 2026, una cifra inusual para una entidad donde antes podían pasar años sin reportarse actividad perceptible.
Los movimientos telúricos de esta semana pasaron sin consecuencias mayores, pero evidenciaron que muchos hogares yucatecos carecen de planes de emergencia, puntos de reunión o mochilas de supervivencia por lo que la cultura de prevención hoy por hoy es un tema pendiente en Yucatán.
