A finales de abril de 2026, la Secretaría de Salud y el instituto TecSalud hallaron plomo en la sangre en 329 niños, de los cuales 89 casos son con un porcentaje alto. Derivado de este estudio, las investigaciones han sido ampliadas y encontraron a culpables que se encuentran en las casas y escuelas: juguetes y útiles escolares.
El estudio se realizó en los Centro de Desarrollo Integral (Cendi) de Nuevo León, en los municipios de Apodaca, Escobedo y Monterrey.
El caso ha generado que las autoridades amplíen el estudio a mujeres embarazadas, además de que se le brinde atención médica a los menores afectados.
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En este contexto es que Guadalupe Rodríguez Martínez, directora de los Cendis, apuntó que una de las fuentes pueden ser las plastilinas chinas, los útiles escolares y algunos dulces que no se encuentran regulados.
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"Pueden ser las plastilinas que usan los niños que vienen de China, los juguetes, todo aquello que no está regulado, que la Cofepris y la Secretaría de Salud deben estar examinando y no permitiendo que esté en el mercado", señaló Rodríguez Martínez.
En declaraciones a El Horizonte, la directora de los Cendis señaló a los útiles escolares "pirata"."Todo aquello que usamos comúnmente, la gente empieza el ciclo escolar y va en búsqueda de lo que sea más económico para hacer el paquete escolar, para el arranque de clases".
A pesar de las declaraciones de la directora de los Cendis, el estudio realizado por TecSalud y la Secretaría de Salud revela que en el entorno en el que viven los menores se encuentran empresas dedicadas a la fabricación de jueguetes y baterías, como
- Zinc Nacional
- Ternium
- Nemak
- Johnson Controls
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Contexto
Desde hace décadas, la Organización Mundial de la Salud clasifica al plomo como una de las sustancias químicas más peligrosas para la salud pública.
Y advierte que no existe una concentración segura de plomo en sangre; incluso los niveles más bajos pueden causar daños irreversibles, especialmente en el desarrollo cerebral y cognitivo de los niños.
