María Adela Morales Correa, arquitecta de Quintana Roo que fue reportada como desaparecida por su madre luego de asistir a una entrevista de trabajo en la Ciudad de México, aclaró que no fue víctima de algún delito y que se retiró de casa de su familia por su propia decisión.
El caso tomó relevancia, pues se generó en el contexto de Edith Guadalupe, joven de 21 años, quien fue asesinada al acudir a una entrevista laboral en abril pasado.
Edith Guadalupe dijo a sus familiares que acudiría a una entrevista de trabajo el 15 de abril, sin embargo ya no regresó pues fue asesinada en un inmueble ubicado en la alcaldía Benito Juárez.
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Ante la ausencia de la mujer, su familia acudió a bloquear avenida Revolución para exigir que la búsqueda se agilizara. Durante las manifestaciones por el feminicidio de Edith Guadalupe, otra mujer reveló para La Silla Rota que ella también fue citada en el mismo sitio que la víctima.
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Contexto
En aquel momento, dicha persona reveló que el citatorio incluía no llevar identificación, ni ir acomañada, lo que le generó dudas y finalmente, no acudió.
En ese contexto, otras historias de reclutamiento mediante entrevistas de trabajo comenzaron a surgir, entre ellas la de María Adela, cuya madre, Cristina, utilizó las redes sociales para denunciar que su hija había sido víctima de un mecanismo similar.
Hace unas semanas, Cristina, madre de María Adela señaló que su hija salió de su casa en Chetumal, Quintana Roo, rumbo a la Ciudad de México, pues una mujer a la que identificó como Georgina Reus o Andrea Hernández, la contactó.
Según Cristina, su hija terminó en un hospital psiquiátrico, desde donde establecieron comunicación con ella, pero luego perdió contacto de nueva cuenta.
María Adela asegura que no estaba desaparecida y acusa a su madre de violentarla
Hoy, María Adela dio una conferencia de prensa en la que reveló que salió de su casa por su propio pie, pues acusó que sufría maltrato por parte de su madre, a quien acusó de interrumpir su tratamiento y no permitir que se recuperara.
"No estoy secuestrada, ni retenida en contra de mi voluntad, tampoco fui obligada a esto. De hecho, yo solicité el apoyo, estoy bien, estuve en internamiento, pero fue por mi propia voluntad", dijo María Adela.
El caso dio un giro de 180 grados cuando la mujer reveló que su madre "ha abusado de mí, física y psicológicamente".
