La refinería Antonio Dovalí, ubicada en Salina Cruz, Oaxaca, registró este 11 de mayo un accidente que dejó 6 heridos, de los cuales 3 eran trabajadores de Pemex y 3 de empresas externas. De acuerdo con el área de Protección Civil del municipio, la causa probable es que no se drenó adecuadamente el combustible interior.
Este accidente no es aislado y se suma a una cadena de otros más ocurridos en la refinería de Pemex. Su historia está plagada además de derrames e irregularidades administrativas.
En el documento Estudio exploratorio: refinería Salina Cruz, elaborado por la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional Anticorrupción y el gobierno federal, de septiembre de 2025, del cual tiene copia La Silla Rota, se detallan los accidentes que ha habido en la refinería.
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Los accidentes y paros
En 2015 se registró un incendio en la torre de vacío que dejó un saldo de ocho heridos y detuvo las operaciones de la refinería.
En 2017 ocurrió una explosión en la Casa de bombas debido a la ignición de residuos de aceite tras una inundación por la tormenta Calvin. El incidente dejó 9 trabajadores heridos y el desalojo de 8 mil personas de las colonias cercanas. Pemex alegó que se derivó de una inundación causada por Calvin, que provocó un desborde de aceite.
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“En el marco del incidente se argumentó que la empresa debía explicar los motivos de la reducción de fondos para el mantenimiento de sus plantas y los recortes de personal”, recordó el informe.
Ese mismo año por el sismo del 7 de septiembre, la refinería detuvo sus actividades nuevamente. En octubre ocurrieron manifestaciones de pescadores afectados por un derrame de hidrocarburo de una boya de la refinería. Pemex argumentó que se debió a un goteo provocado por el sismo. Sin embargo, en comunicado de prensa, la empresa declaró que había contenido un derrame de gasolina provocado por una toma clandestina.
En 2018, la Auditoría Superior de la Federación dictaminó que las perdidas por el paro de actividades a causa de Calvin tuvieron un impacto de mil 730 millones 112 mil pesos. Después, por el sismo, fue de 2 mil 166 millones 978 mil pesos.
Tres años después, en 2020, tras un sismo de magnitud de 7.5 grados, se produjo una explosión en uno de los reactores que provocó un incendio y dejó a un trabajador herido.
En 2024, durante la construcción de la planta coquizadora, un incendio causó el fallecimiento de 2 trabajadores. En noviembre, se registró otro incendio en la zona de desechos de hidrocarburos. En junio del 2025 hubo un conato de incendio en el drenaje de la refinería. Después, el 8 de agosto, se reportó una explosión e incendio en la planta Catalítica II por baja presión en la carga.
Daños al medio ambiente
Además, la refinería ha registrado derrames de hidrocarburos que han impactado al medio ambiente y dejado daños a las colonias cercanas. El informe detalla que los problemas en la gestión de las actividades de producción han sido recurrentes.
En 2012 se registró un derrame causado por el hundimiento de una monoboya, el cual provocó en agosto la muerte de tortugas marinas y daños en manglares y playas. Ese año la Profepa presentó una denuncia ante el Agente del Ministerio Público Federal en Oaxaca en contra de Pemex por la muerte de las tortugas y daños a playas y manglares a consecuencia del derrame de hidrocarburos.
En 2013 un oleoducto subterráneo originó un derrame de hidrocarburo que afectó las calles de la colonia Monte Albán. Diputados pidieron una revisión de los ductos y Pemex informó que se había atendido el derrame, sin que fuera un riesgo para los habitantes.
Tres años después, en 2015 se registró un derrame de producto en la colonia San Pable Norte, a causa de un ducto fuera de operación. La empresa argumentó que el producto derramado era el remanente. Ese mismo año se registró un incendio en la torre de vacío, lo que además de detener las operaciones, tuvo una consecuencia de ocho heridos.
En octubre de 2017, pescadores denunciaron un derrame proveniente de una boya. Además, se registró un derrame de gasolina provocado por una toma clandestina. En 2020 se denunció un ‘ecocidio’ en Playa Azul por una fuga en la misma boya dañada en octubre de 2017.
En 2021 habitantes y pescadores de la Ensenada de la Ventosa denunciaron contaminación por hidrocarburos en la bahía. Las autoridades municipales señalaron que la contaminación se debía a las descargas de la empresa, que calculaban en 13 mil metros cúbicos de agua contaminada, ya que las plantas tratadoras de aguas residuales, encargadas de eliminar el aceite e hidrocarburo de las aguas residuales, habrían sido abandonadas después del incendio de 2017.
En noviembre de 2022 se reportó un nuevo derrame de combustible pesado en La Ventosa, siendo la cuarta vez en un periodo de 40 días que ocurría un daño similar.
En 2024, para atender un incendio, se realizó un bombeo que derivó en un derrame de lodos en Playa La Ventosa. En 2025, pescadores locales informaron que en los primeros 3 meses del año, contabilizaron 10 ocasiones en las que la refinería contaminó sus áreas de trabajo.
El estudio concluye que estas incidencias están vinculadas al deterioro de los equipos diseñados originalmente para crudos ligeros, la falta de mantenimiento, una gestión financiera ineficiente y mecanismos de supervisión de contratos débiles.
Irregularidades administrativas
La refinería tiene, como otras instalaciones de Pemex, irregularidades administrativas en materia de contratos que impactan en la erogación de recursos y en fallas de operaciones.
El estudio se refiere por ejemplo a los ‘Servicios fantasma’. Se denunció el pago de aproximadamente mil 200 millones de pesos por servicios de tratamiento de aceite recuperado, de los cuales no existen evidencias físicas de su ejecución.
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Discrepancias en datos oficiales. Se detectó que el contrato 5400033087 figura en el Portal Público de Contratos de Pemex con un concepto y monto distinto al reportado en solicitudes de transparencia. Mientras el portal indica un monto de 5.7 millones de pesos, la respuesta de transparencia señala 1.6 millones de dólares para un concepto diferente.
Adjudicaciones directas opacas. Se han otorgado contratos vía adjudicación directa bajo el supuesto de ‘emergencia’ a empresas como Química Apollo y Recursos Omega. De acuerdo con el extrabajador Aníbal Carrasco, Recursos Omega también tiene nexos con Apollo, empresa ligada a la prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Mecanismos de vigilancia débiles: La supervisión de contratos se limitaba frecuentemente al reporte de un solo supervisor y una bitácora, careciendo de controles externos robustos sobre la ejecución real de las actividades.
Falta de aplicación de controles para la supervisión y recepción de servicios en 5 de cada 10 contratos formalizados tras el siniestro de 2017, de acuerdo con hallazgos de la ASF.
Omisión de proveedores en la entrega de pólizas de fianza para garantizar el cumplimiento de los trabajos. Ausencia de los ‘Dictámenes de Excepción al Concurso Abierto’, necesarios para justificar por qué no se realizó una licitación pública.
Gestión presupuestal y deudas. Se han registrado reducciones drásticas en el presupuesto de mantenimiento y reparaciones, además de adeudos millonarios con proveedores locales (estimados en mil 300 millones de pesos), lo que ha provocado retrasos en obras de rehabilitación.
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Contexto
La construcción de la refinería comenzó en 1975 y fue inaugurada el 4 de agosto de 1979 con una capacidad de producción de 165 mil barriles diarios de crudo. Para 1989 la producción aumentó a 330 mil barriles diarios, lo que la convirtió en la de mayor capacidad de procesamiento del país. Actualmente, tiene una capacidad de producción de 240 mil barriles diarios.
Cuenta con una superficie de 770 hectáreas, 28 plantas de proceso, 118 tanques de almacenamiento y dos áreas de servicios principales. La Refinería Salina Cruz produce combustibles y energéticos como gasolina Magna y Premium, Diésel de Ultra Bajo Azufre (UBA), Turbosina, Asfalto, Azufre, Gas Licuado, Propileno y Combustóleo.
Para remediar los impactos ambientales ocasionados por Pemex durante toda su operación se requerirían más de 532 mil millones de dólares. Así lo detalla el informe La deuda ambiental de Pemex, elaborado por la doctora Diana Papoulias, de la UNAM.
VGB
