La política antiinmigrante del presidente Donald Trump obliga a los criminales a buscar nuevos métodos y rutas para cruzar personas en la frontera de México y Estados Unidos. Este jueves, fuerzas federales encontraron un túnel en un domicilio de Nogales, Sonora, el cual atravesaba la frontera de México y Estados Unidos, y era utilizado por “polleros” para traficar con personas indocumentadas. En la incursión detuvieron a un sujeto.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) precisó que la acción fue en cumplimiento a una orden de cateo que giró un juez, lo que los llevó a un domicilio en Nogales que era utilizado para pasar inmigrantes sin papeles.
Los agentes realizaron trabajos de inteligencia en Sonora, y fue así como derivado de investigaciones de campo identificaron un inmueble en la colonia Centro, el cual confirmaron que está vinculado con un grupo delictivo generador de violencia en la frontera norte.
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Tras instalar vigilancias fijas y móviles recabaron datos de prueba suficientes con los que un juez de Control les otorgara la orden para intervenir el domicilio.
Al ingresar, el personal del Ejército mexicano, Guardia Nacional y la SSPC localizaron una excavación rústica con una profundidad de 4.5 metros y una longitud de 79 metros, con dirección hacia la frontera y sin salida habilitada. En el lugar fue detenida la persona, a quien se le aseguraron 21 cartuchos útiles para armas de fuego.
El sujeto detenido está relacionado en actividades de vigilancia, contrabando y tráfico de personas para un grupo delictivo, señalaron.
Túneles fronterizos, nuevo forma de cruzar migrantes a EU
Desde noviembre de 2025, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional encabezó un operativo de búsqueda de túneles que conecten la frontera entre México y Estados Unidos, en el bordo fronterizo de Ciudad Juárez y El Paso, Texas.
Al tratar de entrevistarse con las personas, los elementos presenciaron cómo estas se adentraban en el túnel, que daba hacia el margen del Río Bravo, para huir con dirección al poniente de la frontera.
Los soldados informaron que, tras hacer una inspección en la zona, encontraron al interior de la alcantarilla una escalera metálica, así como diversas prendas de ropa y una bota que pertenecían supuestamente a las personas que habían huido de la escena.
Sin embargo, de manera preliminar, no se encontró rastro alguno de una conexión subterránea entre México y Estados Unidos, por lo que los agentes estadounidenses se retiraron del sitio.
Por otra parte, en junio de 2025, La Silla Rota pudo constatar que los traficantes de personas comenzaban a recurrir a ellos para pasar a los migrantes ante el reforzamiento de la vigilancia.
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El envío de elementos del ejército para detectar personas que ingresan sin autorización, para colocar malla concertina (que causa graves heridas a quien las toca) en el muro construido en partes de California, Arizona Nuevo México y Texas, así como el uso de helicópteros, lanchas rápidas, radares, cámaras ocultas, sensores de movimiento, ha provocado una caída sin precedentes de la migración, relataron a La Silla Rota agentes de la Patrulla Fronteriza y de las Fuerzas Armadas de EU.
Ante eso, los traficantes ya han intentado pasar a personas por debajo de la tierra. Así lo confirmó en una audiencia en el Senado, Jason Stevens, agente especial en funciones del Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security) en El Paso, quien informó que hay dos personas bajo investigación por la construcción de un pasadizo.
La política antiinmigrante de Trump
Contexto: desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2017, Donald Trump colocó la migración como eje central de su agenda política. Su discurso se centró en la seguridad nacional, argumentando que la migración irregular representaba riesgos económicos y de seguridad para Estados Unidos.
Una de sus primeras acciones fue firmar órdenes ejecutivas para reforzar la seguridad fronteriza, incluyendo seguir con la construcción del muro entre Estados Unidos y México.
El gobierno de Trump amplió las prioridades de deportación. A diferencia de administraciones anteriores, que se enfocaban en migrantes con antecedentes criminales, su política permitió deportar a cualquier persona en situación irregular, lo que incrementó el temor en estas comunidades.
Además, se fortalecieron las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), aumentando redadas y detenciones.
Uno de los cambios más significativos fue la modificación del sistema de asilo. En 2019, se implementó el programa “Protocolos de Protección a Migrantes” (MPP), conocido como “Remain in Mexico”, que obligaba a solicitantes de asilo a esperar en territorio mexicano mientras se resolvían sus casos.
También se introdujeron restricciones adicionales, como negar asilo a quienes cruzaran por terceros países sin solicitar protección previamente.
Separación de familias y controversia internacional
Una de las políticas más criticadas fue la “tolerancia cero”, que derivó en la separación de miles de niños migrantes de sus padres en la frontera. Esta medida provocó condenas de organismos internacionales, organizaciones de derechos humanos y gobiernos extranjeros.
Diversos reportes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y tribunales estadounidenses documentaron el impacto humanitario de estas decisiones.
lrc
