OAXACA.- Un médico residente de Oaxaca identificado como Carlos Esteban “R” “R” fue acusado de acoso sexual por 15 mujeres, debido a que distribuyó fotografías íntimas sin el consentimiento de las afectadas, en la red social de Telegram.
Aunque la denuncia apenas se hizo a través del colectivo Marea Lila, hay mujeres que aseguran que esta violencia sexual, digital y psicóloga ejercida por el médico Carlos Esteban contra sus víctimas data de 2020 a la fecha y, por ello, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGE) inició una carpeta para investigar la veracidad de las denuncias para proceder legalmente y solicitar su captura.
En el Hospital de Especialidades “Dr. Aurelio Valdivieso” de Oaxaca, -donde labora el médico señalado de acoso sexual-, a través de la coordinación del IMSS Bienestar de Oaxaca, aseguran que el médico residente Carlos Esteban “R” “R” continúa en sus funciones dentro de la unidad de salud, porque hasta el momento no han recibido notificaciones ni reportes oficiales en su contra.
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En las capturas del chat aparecen rostros, cuerpos y diálogos que sustentan las acusaciones, así lo afirmaron en una denuncia pública las afectadas e integrantes del colectivo Marea Lila, como una forma de acompañar y visibilizar esta violencia ejercida.
Las denuncias se acompañan de fotografías de las jóvenes obtenidas por el colectivo DLR, que encabeza Andy Torres, donde el mismo médico negó su participación, pero horas más tarde, sus fotografías lo delataron en Telegram, pues aparecía su nombre.
El testimonio de Mayde López, publicado el 13 de marzo de 2021, sostiene que el hoy médico residente, cuando era estudiante, acosaba a sus compañeras y a sus amigas.
“Porque no debe agregarse una víctima más a tus manos, porque muchas corren peligro a tu lado, incluso personas relacionadas indirectamente a ti, poniendo como ejemplo a la hermana de un compañero tuyo, a una novia, a la amiga de un conocido, porque nunca se sabe quién será la siguiente”, señala López.
Además de esta joven, Adriana Montejo también expuso que desde 2020, en plena pandemia de covid se enteró del caso de acoso que ejercía Carlos Esteban, y reconoció que muchas de ellas prefirieron callarse y no denunciar.
También relata que tanto la unidad hospitalaria como la profesora titular y la jefatura de servicios están al tanto sobre el comportamiento del residente, así como de su desempeño; sin embargo, aclara que el Departamento de Educación e Investigación informa que se mantendrá atento el desarrollo del caso y comunicará los elementos que se vayan generando en torno a las acusaciones.
María del Rosario Martínez Miguel, presidenta del Grupo de Estudios para la Mujer “Ges Mujer, Rosario Castellanos”, un colectivo que monitorea la violencia feminicida y sexual contra las oaxaqueñas, considera que lo ocurrido en el hospital civil, es una grave falta de ética profesional, porque esto hace más débil la credibilidad en una institución pública, y en este caso, el hospital civil, como institución pública, tiene la obligación de sancionar de manera ejemplar y establecer protocolos claros para prevenir que estas violencias.
Apunta que no se debe minimizar y menos ocultar si hay personal que violenta, por lo que se requiere una respuesta firme, una sanción administrativa y penal.
“Un médico que difunde fotos íntimas violenta la confianza en las instituciones públicas. Es urgente, indispensable, denunciar, sancionar y transformar las estructuras que están permitiendo estas violencias en la entidad”, indica.
La violencia digital se castiga en Oaxaca
Desde que se aprobó la Ley Olimpia y se publicó en el Periódico Oficial el 24 de agosto de 2019, en Oaxaca, tres personas han sido detenidas por divulgar imágenes íntimas de mujeres, adolescentes y jóvenes. La primera fue en 2023, cuando se detuvo a “R” “G” “T” por amenazas, ciberacoso y violación a la intimidad sexual.
Dos años más tarde, en 2025, un hombre fue detenido tras robar y divulgar imágenes íntimas de una mujer que llevó su celular a reparar, y ese mismo año se detuvo a un hombre por su presunta relación con una red de distribución de pornografía infantil.
El Código Penal del Estado de Oaxaca señala una sanción de hasta ocho años de cárcel para aquella persona que “por cualquier medio divulgue, comparta, distribuya, publique y/o solicite imágenes, audios o videos de una persona desnuda parcial o totalmente de contenido íntimo, erótico o sexual, ya sea impreso, grabado o digital, sin el consentimiento de la víctima”.
