OAXACA.- Dos accidentes en carreteras de Oaxaca dejan un muerto y el cierre de la carretera costera 200 debido a una pipa que volcó y derramó el combustible que transportaba.
En uno de los percances, una pipa que transportaba gasolina se impactó contra un cerro de la carretera costera 200, cerca del poblado de Morro Mazatán, Oaxaca, donde la circulación vial fue suspendida esta tarde para que personal del Cuerpo de Bomberos y Protección Civil levanten el material peligroso y limpien el asfalto para evitar un siniestro mayor.
De acuerdo con testigos, el conductor perdió el control de la unidad, derrapó y terminó en un cerro; al volcarse derramó miles de litros de gasolina que transportaba, por lo que la circulación está suspendida en la zona.
Te podría interesar
De acuerdo con personal de Protección Civil de la región del Istmo de Tehuantepec, la causa del accidente presuntamente fue porque el vehículo se quedó sin frenos; sin embargo, será la autoridad judicial a través de peritaje la que determine las causas del accidente.
“La gasolina quedó derramada en la cinta asfáltica y parte del cerro, por lo que las labores de limpieza continuaban esta tarde. Estamos buscando a la empresa para que se haga responsable”, dijo Jesús González Pérez, director regional de Protección Civil de esta región de Oaxaca.
Personal de auxilio arribó al lugar para atender al conductor, quien presenta múltiples heridas y fracturas en cuerpo y rostro, por lo que fue llevado a un hospital de Salina Cruz, Oaxaca, y su estado de salud es grave.
“Estamos atentos a lo que está pasando, el conductor está muy grave de salud, trae muchas fracturas en cuerpo y cráneo, su estado de salud es reservado, eso nos dicen los médicos”, dijo el funcionario de Protección Civil.
Muere automovilista
En otro percance carretero, ayer por la tarde-noche se registró un accidente automovilístico sobre la carretera federal 190, a la altura del poblado de La Ventosa, Oaxaca donde el conductor murió.
Las autoridades de Protección Civil exhortaron a los automovilistas que comenzarán el retorno a sus lugares de origen tras las vacaciones de Semana Santa a conducir a velocidad moderada, revisar sus vehículos, respetar señalamientos e indicaciones de las autoridades y, en especial, no manejar bajo los efectos de alcohol o cansados.
