PUEBLA.- Un operativo coordinado entre autoridades estatales y federales logró la recuperación de un Ferrari Purosangue modelo 2026, el cual había sido robado con violencia la mañana del martes 21 de abril mientras era transportado hacia el sureste del país.
El robo ocurrió aproximadamente a las 06:15 horas sobre la autopista Puebla-Orizaba, a la altura del municipio de Acatzingo. El vehículo de lujo era trasladado en una grúa especializada que había partido de la Ciudad de México con destino final a Mérida, Yucatán.
Sujetos armados interceptaron la unidad y, mediante el uso de la violencia, obligaron al operador a detenerse.
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Según los reportes, la grúa fue desviada hacia la zona de “El Trébol”, con dirección al centro de Acatzingo, donde los delincuentes abandonaron al conductor para huir con el deportivo. Tras lograr comunicarse con las autoridades, la víctima reportó el despojo, activando las alertas de seguridad en la región.
Un botín de alta gama
El automóvil robado es un Ferrari Purosangue color negro, sin placas de circulación y con el número de serie ZFF06VTL3T0326463. Este modelo representa un hito para la marca italiana al ser su primer vehículo de cuatro puertas y cuatro plazas.
Entre sus características técnicas y valor destacan:
- Motor V12 atmosférico capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3.3 segundos.
- Su precio base supera los 400 mil dólares, pero en versiones equipadas puede alcanzar los 645 mil dólares (alrededor de 13 millones de pesos mexicanos).
- Cuenta con puertas traseras de apertura inversa y un diseño estilizado de alta eficiencia aerodinámica.
Localización en el “Triángulo Rojo”
Horas después del atraco, durante la noche del mismo martes, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, en colaboración con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y autoridades federales, implementó un operativo de búsqueda.
La unidad fue hallada abandonada en un predio del municipio de Quecholac, zona integrante de la región conocida como el “Triángulo Rojo”. Las primeras indagatorias sugieren que los delincuentes optaron por dejar el vehículo al percatarse de la dificultad para ocultar o trasladar una unidad tan distintiva sin ser detectados.
Pese a que el Ferrari ya se encuentra bajo resguardo, la carpeta de investigación permanece abierta para identificar y capturar a los responsables de este asalto.
lrc
