PUEBLA.- No había un cuarto oscuro, ni de castigo, respondieron dos madres de familia cuyos hijos asisten al colegio Carrusel Magone, tras los señalamientos de presuntos abusos en contra de los niños y niñas que estudian en la escuela después de que un grupo de padres descubrieran un departamento al interior de la escuela.
“Cada papá tiene derecho a que se investigue pero no a unir estas historias para crear una película de terror”, señaló Aida, quien pidió que se omita su apellido por el acoso que ha vivido estos días al dar su versión sobre lo que ocurre en el colegio.
“Estamos dándole voz a nuestros hijos, que también han sido violentados por la forma de sacarlos de su rutina. Aunque la SEP dice que protege a los niños, eso no es cierto, porque ellos no van a estar ahí cuando señalen a tu hijo”, agregó otra madre de familia que pidió omitir su nombre.
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“Más que defender a la escuela le estamos dando voz a nuestros hijos”, respondió.
El pasado 16 de abril, luego de la difusión del video que muestra el departamento al interior del colegio, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) inició cuatro investigaciones por hechos con apariencia de delito en agravio de niñas y niños, ocurridos al interior del colegio Carrusel Magone.
La denuncia, aclaró la FGE, se basa en las manifestaciones de la madre de una niña, por lo que se investiga la posible comisión de hechos de índole sexual. Además, la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género recibió dos denuncias adicionales relacionadas con hechos ocurridos en el mismo plantel.
Sabíamos del departamento, aclara madre de familia
El pasado 14 de abril, un grupo de padres de familia grabaron un video, que después de distribuyó ampliamente en redes sociales, donde mostraban el departamento que se encuentra al interior del colegio Carrusel Magone, ubicado en la colonia Independencia, en la junta auxiliar Romero Vargas, de la ciudad de Puebla.
Ese mismo día, las autoridades escolares cerraron el plantel y enviaron a los alumnos a tomar clases a distancia. A la par, comenzó a circular la versión de que ese departamento se utilizaba como un cuarto de castigo donde eran encerrados los alumnos.
Al respecto, Aida recordó: “nosotras llegamos el día lunes a recoger a nuestros hijos y un padre de familia sale gritando que si sabemos que existía un departamento adentro. Las mamás que estábamos afuera le contestamos que sí”.
Recordó que salieron del lugar sin mayores incidentes y en la noche reciben el video de las familias que irrumpen en el departamento. “Estaban hablando de maltrato y abusos psicológicos; no había como tal una acusación concreta”, agregó.
El sábado 18 de abril, familias cuyos hijos estudian en el colegio Carrusel Magone acudieron a la institución a colgar una manta con su postura, donde pidieron que se investiguen las acusaciones pero que no se hagan juicios anticipados. Además, colgaron dibujos realizados por sus hijos sobre su experiencia en la escuela.
Aida insistió en separar el tema del departamento que se rentaba al interior de la escuela de las acusaciones de abuso que trascendieron después. Aclaró que la mayoría de familiares de los niños que asisten al colegio Carrusel Magone estaban enterados de la existencia del departamento ya que fueron consultados por la directora cuando llegó la persona que lo habitaba, la misma que aparece en el video que circuló en redes sociales.
“Era un lugar del que los padres de familia teníamos conocimiento; no es que abrieras la puerta del salón de música y te encuentres en la sala de esta habitación. Está separada por dos puertas y un pasillo. Ellos no tenían contacto con los alumnos”, explicó.
Al otro día, los representantes de la Secretaría de Educación les explicaron que tener un departamento dentro de una escuela es una infracción, pero no constituye un delito.
“De ahí empezó a crecer esta idea de un cuarto de castigos. Para el miércoles o jueves vimos en los medios que había una denuncia de abuso sexual, a la que se sumaron otras tres. Como padre de familia tienes el derecho de que se escuche tu denuncia, pero es una denuncia, no es un delito probado. No se ha probado que algo haya ocurrido en la escuela”, agregaron.
“Jamás hemos oído de un maltrato, ni físico ni emocional”, insistieron durante la entrevista las madres de familia.
“Los rumores han llegado a extremos que afectan no sólo a la reputación de la escuela, afectan a maestros, niños, y a los padres que queremos dar una versión distinta la gente se nos viene encima”, agregaron y aseguraron que por desmentir la versión del cuarto de castigo han sido hostigadas y amenazadas en redes sociales.
Incertidumbre por el ciclo escolar
La SEP les ha ofrecido facilidades para el traslado de sus hijos a una nueva escuela. Ante esto, las madres preguntan: “¿Y si al final resulta que la escuela es inocente?”. Las autoridades educativas les dijeron que esta semana podría concretarse la suspensión definitiva de actividades del colegio, por lo que, de no cambiar a sus hijos, podrían perder el año escolar.
“Lo único que la SEP recomendó fue que nos fuéramos a clases en línea, pero en sí todavía no hay una suspensión ni nada formal”, agregaron. “Nos dieron una lista de colegios que pertenecen a la zona y que ellos nos facilitan el traslado”.
Ellas desean mantener a sus hijos en el colegio una vez que reabra sus puertas, pero la incertidumbre de perder el ciclo escolar las hace dudar. “Es que el cambio no es opción, es obligación. Pero este grupo de papás está con la intención de aguantar lo más posible”, subrayaron.
Comentaron que son más de 30 familias las que piden que se reanuden las clases presenciales en el colegio Carrusel Magone, que cuenta actualmente con 79 alumnos.
Señalaron que en el colegio sólo hay dos profesores y el resto de las clases las imparten mujeres. También destacaron que el plantel utiliza el modelo educativo CIME para la enseñanza de matemáticas.
Aclararon que, por consejo de su abogado, no han tenido contacto con la directora ni la plantilla docente desde que se dieron las acusaciones.
lrc
