COLUMNA

Política y República

Escrito en ESTADOS el

NAHLE CHAPOTEA… EN LODO

Luego de tres semanas, el gobierno federal reconoció lo que geólogos, ambientalistas y científicos aseguraban: ls contaminación por petróleo en el Golfo de México se debe a un derrame en instalaciones de Pemex y no es consecuencia del derrame provocado por alguna embarcación.

Cuando se anunció la creación de un grupo de investigación interinstitucional para determinar el origen del derrame, sólo una persona se aferró a la teoría del barco contaminante, de nombre y origen desconocido: Rocío Nahle, la gobernadora de Veracruz, uno de los estados más afectados por la contaminación.

Mientras los funcionarios federales mostraban cautela, la zacatecano-veracruzana decía que las playas estaban bien, que las manchas de hidrocarburo eran apenas unas gotas que se limpiaban fácilmente y atrocidades similares. Cuando la crisis se profundizó, Nahle simplemente evadió el tema y se enfocó en decir que miles de turistas visitaron la entidad durante Semana Santa.

Hoy toda su palabrería e improvisación quedaron exhibidas. ¿El episodio la llevará a ser más prudente?

OTRA ALERTA EN QUERÉTARO

Com sucedió a fines de 2024, cuando un hombre conocido como “La Flaca”, operador del Cártel Jalisco fue acribillado en un restaurante, una balacera que causó la muerte de cuatro personas destapó la interrogante, ¿es Querétaro tan seguro como se dice o esa noción no tiene que ver con la realidad?

La madrugada del jueves, se desató el infierno en un palenque clandestino en el municipio de Corregidora; personas armadas se enfrentaron, desataron el caos y se alejaron del sitio antes de que las autoridades aparecieran.

La respuesta del gobernador, Mauricio Kuri, fue pedir apoyo de la federación y llevar a cabo una reunión con los mandos de seguridad del estado y del gobierno de la república. La respuesta convencional ante un hecho alarmante.

LA MALA RACHA SIGUE EN TULA

El 2026 ha sido un año en que Pemex está bajo la lupa, no por reducir su deuda, saldar los pagos pendientes a proveedores, sino por los problemas en sus plantas. “Incidentes” los llama la empresa del gobierno, mientras otros los califican como desastres.

El derrame en la Sonda de Campeche concentra la atención, pero también hay que contar los dos incendios en la refinería Olmeca, de Dos Bocas, Tabasco.

Apenas esta jueves, en la planta de procesamiento de combustibles en Tula, Hidalgo, se registró un estruendo propio de explosión y se capturaron imágenes de llamaradas y una densa nube de humo procedente de la hidrosulfuradora.

Pemex se apresuró a desmentir que hubo un incendio en la refinería y definió el hecho como un “incidente menor con presencia de humo”. No pocos se preguntan qué hay antes del humo o si este se genera de manera espontánea. 

djh

djh