OAXACA.- Alondra Pacheco, artesana zapoteca, busca ganar el concurso la “Copa de Arte Popular Banamex. El talento artesanal salta a la cancha”, y así reafirmar que Oaxaca es un estado donde las artesanías mexicanas y los pueblos tienen gran valor.
De ganar este concurso que se realiza a propósito del Mundial de Futbol FIFA 2026, donde México es una de las sedes, la joven zapoteca mostraría a Oaxaca ante los ojos del mundo, pero lo mejor, detalla, con el premio seguiría conservando un legado familiar y de los pueblos de este estado sureño.
Alondra, de 23 años, elaboró una obra de arte usando 50 kilogramos de barro negro, en la cual relaciona a la mujer indígena y el futbol.
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Durante cuatro meses dedicó cuatro horas al día, desde diciembre a finales de marzo, y dio forma a esta pieza conmemorativa con la que aspira a visibilizar el arte durante el Mundial 2026.
La obra ya fue enviada por paquetería a la Ciudad de México, cuyo límite de recepción vence el próximo 17 de abril, cumpliendo todos los requisitos asegura la joven indígena, quien tendrá que esperar hasta el próximo 21 de mayo, cuando se conozca a los ganadores.
Cuando decidió elaborar la pieza, la artesana de cabello negro y largo, y manos delgadas optó porque fuera un cántaro, símbolo del barro negro de San Bartolo Coyotepec, Oaxaca, el cual simula un balón de futbol, y además creó una figura de una niña que lo sostenía, que explica, simboliza es ella misma cumpliendo sus sueños.
“Quise reflejarme en esa pieza, porque a mí desde muy pequeña me gusta el futbol, entonces comencé a imaginarme cómo sería, porque creo importante recalcar que este deporte que mucha gente practica no tiene género, creo ahí está lo trascendental”, cuenta.
A la pieza le agregó azucenas, flores típicas de la zona, le puso grecas que se relacionan al sitio arqueológico de Monte Albán, y la iglesia de la comunidad, así como aves y animales en peligro de extinción.
Elaborar una pieza de barro no es simplemente hacerlo, se debe cuidar cada detalle, por eso se consideran obras de arte, y no simples artesanías, explica Alondra, quien pertenece a la tercera generación de una familia que a través de sus manos y barro crea figuras, arte que heredó de su abuela “Isaura”, apunta.
“No imaginé que a través del barro pudiera contar uno de mis sueños, el futbol, por eso me identifiqué cuando vi la convocatoria, entonces dije que haría una pieza única y me incluiría yo como una niña que tuvo un día un sueño y que ahora con el barro se cumplió”, narra.
La joven reconoce que el arte es poco valorado, por eso es que participa en este concurso, para que no se olvide que el barro es arte y que en San Bartolo hay buenos artesanos: “Elaborar una pieza de arte lleva mucho tiempo, pero es una pasión que ya tenemos, en mi caso, a los 6 años elaboré una pieza y por eso, cuando hice esta obra que relaciona al futbol con el arte, quise plasmar mis sueños, lo que yo añoraba y también para que las niñas y mujeres sepan que todo lo que se propongan se puede cumplir”, remarca.
Alondra reflexiona que el arte popular de los pueblos debe seguir vivo, y para ello, desde su taller dedica tiempo completo, al igual que su hermana, y sus padres.
El arte evita la migración y te invita a reconstruirte
En San Bartolo Coyotepec, Oaxaca, existen 20 talleres familiares artesanales donde se elaboran piezas de barro negro y según el Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en San Bartolo Coyotepec viven 10 mil 391 personas, por lo que Alondra es un ejemplo para la comunidad y demuestra que este arte frenó su migración, pues decidió quedarse para mantener vivo este legado cultural heredado por su abuela.
Además comparte su talento impartiendo talleres a niños y jóvenes en su taller “Isaura” para que aprendan este oficio y sea una forma de vida, como ella lo hace.
“Yo sí creo que el arte debe seguir vivo, y que como joven debemos revalorizar nuestra cultura. Mis padres me decían, ve y trabaja, y yo les dije que desde este taller de mi abuela podría sobrevivir y acá sigo, por eso estos concursos, ayudan, nos motivan y reafirman que somos personas talentosas, que valemos por nuestro arte”, dice.
Alondra reconoce que vivir del arte le ha dado satisfacciones y prueba de ello es este concurso para el Mundial FIFA 2026 que añora ganar, para demostrar que del arte se puede vivir y lo mejor, seguir preservando un legado.
“Vengan, acá no nos cansamos de enseñar a conservar el barro negro, acá hacemos piezas, es nuestra vida”, asegura.
