SARAMPIÓN

“Estuvo muy grave de sarampión mi nieto, pero la libró”, relata chiapaneco

En Chiapas algunos niños fallecen en comunidades y los entierran sin registros porque no cuentan con acta de nacimiento ni vacunas; otras localidades se resisten a inmunizarse por sus usos y costumbres; la entidad ocupa el segundo lugar en contagios en 2026 a nivel nacional, con 483

En una visita al Centro de Salud de El Progreso, una de las empleadas exclamó: “¡Sí, hay muchos casos de sarampión!”
En una visita al Centro de Salud de El Progreso, una de las empleadas exclamó: “¡Sí, hay muchos casos de sarampión!” Créditos: Christian González
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TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIAPAS.- El rezago en la aplicación completa de los esquemas de vacunación y el rechazo a las mismas en muchas poblaciones, sobre todo indígenas, han generado la propagación del sarampión en una gran cantidad de colonias, comunidades y ejidos de Chiapas.

Don Francisco Sánchez Gómez, originario del ejido Santa Anita, municipio de Simojovel, se siente tranquilo porque su nieto de siete años de edad libró la enfermedad hace unas semanas.

De acuerdo con su testimonio, el niño comenzó a presentar síntomas y cuando lo vieron grave, lo llevaron a la clínica del pueblo, donde estuvo internado: “Bendito Dios ya pasó, pero en la escuela donde está hay varios niños contagiados y en el ejido también… Estuvo tan complicado que hasta en uno de sus ojos le salió una ronchita”, afirma.

Don Francisco Sánchez Gómez (centro), originario del ejido Santa Anita, municipio de Simojovel, se siente tranquilo porque su nieto de siete años de edad libró la enfermedad, Foto: Christian González

Cecilia explica que a su hijo le dio sarampión pese a que estaba vacunado. En su caso, detalla que un día estaba en el homenaje de su escuela primaria y se desmayó.

Aunque la vacunación se ha hecho presente en esta localidad, aún hay factores que abonan a que los infantes se contagien, como el hecho de que la primaria Reforma Educativa no cuente con sanitarios en buenas condiciones; no tienen ni cómo lavarse las manos.

Chiapas, de los estados más golpeados por el virus

Según datos de la Dirección General de Epidemiología (DGE), de 2025 hasta el 13 de marzo pasado (semana epidemiológica número 8), se han registrado en Chiapas 730 casos, y sólo se contabiliza una defunción. A nivel nacional se reportan más de 11 mil 889 personas contagiadas; Chihuahua y Jalisco ocupan los primeros puestos, con 4 mil 516 y 3 mil 841; la entidad chiapaneca es la tercera, y de enero de 2026 a la fecha aparece en segunda posición con 483 casos, sólo abajo de Jalisco este año, con 3 mil 177.

En cuanto a los decesos, los estados que presentan los casos son: Chihuahua, con 21; Durango, 2; Jalisco, 3, y con uno aparecen Sonora, Michoacán, Tlaxcala y Ciudad de México, Chiapas y Guerrero.

Para un médico consultado por este medio y que pidió omitir su nombre, en San Cristóbal de Las Casas,  donde radica, no sólo hay muchos contagios, también muerte de personas, sobre todo infantes, que no acudieron a una clínica u hospital por el tema de usos y costumbres.

En muchas comunidades que se rigen por usos y costumbres es difícil convencer a la población que se deje vacunar y muchos menores nunca han recibido ningún tipo de inmunización. Foto: Christian González

El doctor Gómez -como pidió que lo identificáramos para evitar represalias- explica que, a partir de agosto de 2025, aparecieron los primeros casos de sarampión: “En una ocasión les dije a los de Salubridad que había muchos casos y ellos me dijeron que era correcto y por eso empezaron a hacer los recorridos”.

Detalla que en sólo un mes de 2025 atendió a niños de 9 meses hasta 7 años de edad contagiados de sarampión, todos de San Cristóbal, pero luego lo buscaban de otras localidades: “Hay lugares en donde quieren controlar el virus con una planta que se llama ‘chinchagua’, pero no sirve de nada”, comenta.

Para él, diciembre pasado fue el mes más complicado porque hubo muchos decesos, principalmente en comunidades, como él mismo lo comprobó en el paraje conocido como El Carrizal, donde no sólo la afectación era contra los menores de edad, sino a los mismos adultos.

En la escuela primaria federal Carmen Serdán Alatriste, en la colonia Maya, municipio de Berriozábal, el sarampión afecta a los estudiantes y ante una  decena de contagios, las madres dejaron de enviar a sus hijos. Foto: Christian González

El brote en San Fernando

La Silla Rota visitó El Progreso, la colonia más grande del municipio de San Fernando, ubicada a 12 kilómetros de la capital de Chiapas, luego de recibir información de vecinos que estaban preocupados por un brote de sarampión.

Marisol afirma que ha sentido temor por su hijo de 9 años, quien ya está vacunado, pero como hay varios contagios en la zona, narra: “Se ha escuchado que hay muchos casos”, reitera.

Refiere que no se ha enterado de muertes, pero asegura que una de sus vecinas de 15 años está delicada: “Los papás no duermen hace varias noches, tiene mucho dolor y temperatura, se le cerró la garganta, sigue mal”. Para ella, la información sobre vacunas es escasa no ha escuchado nada al respecto.

Belly, habitante del barrio Copalar, en San Fernando, cuenta que uno de sus sobrinos pequeños estuvo grave dos semanas.

De acuerdo con su versión, también en esa zona hay muchos contagios, en especial menores, por lo que el sector Salud acude a la zona desde hace varios días para vacunar a la población.

En el Centro de Salud de El Progreso, una doctora aseguró que desde que se detectó un posible caso importado de sarampión se intenta aplicar la dosis casa por casa, pero en varias no reciben a los vacunadores por miedo o desconfianza. Foto: Christian González

En una visita a la Casa de Salud de El Progreso, una de las empleadas exclama a este reportero: “¡Sí, hay muchos casos (de sarampión)!”; una doctora pidió solicitar una entrevista formal por otra vía, aunque en plática informal expuso que se redoblan esfuerzos desde junio de 2025, cuando se detectó un posible caso importado de la enfermedad y desde esa fecha han registrado sólo tres. Relata que la vacunación se aplica casa por casa en algunos lugares, aunque en varias no los reciben por miedo o desconfianza.

Para llegar a  más personas -en El Progreso habitan 3 mil 800 personas-, se apoyan en los agentes municipales, quienes tratan de sensibilizar a la población: “Encontramos muchos niños sin vacunas, pues hay quienes nos dicen: ‘Es que mi mamá o mi papá nunca me puso una vacuna’, por eso a las escuelas también se les mandó el mensaje y gracias a Dios se ha logrado que la gente acuda”, explica.

Por ahora, la vacunación se efectúa una vez a la semana en la Casa de Salud. Lo mismo han hecho en otras localidades de San Fernando como El Portillo o Zapata, donde también hay reporte de contagios.

Las autoridades de Salud de Chiapas intentan agilizar la vacunación en las localidades indígenas, pero la población se resiste a inmunizarse. Foto: Christian González

Agilizan esquema de vacunación

La Secretaría de Salud de la entidad informa que lanzó una jornada de 10 semanas de vacunación en mil 398 planteles escolares de todos los municipios de la región los Altos de Chiapas, desde el nivel preescolar hasta telesecundarias, y a través del Equipo de Respuesta Rápida para el Control del Sarampión han visitado 2 mil 191 comunidades, lo que equivale a más de 230 mil viviendas en el estado, lo cual permite superar la cobertura que se tenía de 40%; sin embargo, en algunas localidades se resisten a dejar entrar al personal.

La Secretaría de Salud local expone que durante este año han disminuido las hospitalizaciones 13% y no han registrado muertes.

En una visita a la escuela primaria federal Carmen Serdán Alatriste, en la colonia Maya, municipio de Berriozábal, el sarampión afecta a los estudiantes. Hasta fines de febrero pasado, revela el maestro Ulises Clemente Suárez, había una decena de contagios, lo que provocó que las mamás dejaran de enviar a sus hijos: “Tenemos indicaciones de no suspender actividades, por eso venimos a laborar con pocos niños, seis o siete por grupo, pero hay que darles clases”, comente y añade que una de sus compañeras maestras también se enfermó.

Explica que uno de los pequeños se agravó porque ya tenía un padecimiento en el corazón: “Él estaba mal y sus dos hermanitos también se contagiaron".

Pese a la información que se difunde en los Centros de Salud, en las comunidades indígenas la gente no toma precauciones hasta que enferma. Foto: Christian González

Pese a los esfuerzos de la Secretaría de Salud, la situación es complicada en muchas zonas. Hace unos días, Óscar Gómez Betanzos, médico pediatra, expone que sólo en el ejido Zaragoza, municipio de Cintalapa, la mayoría de infantes no contaba con cartilla de vacunación y los que tenían, no habían recibido una sola dosis.

“Desde hace más de siete años ningún niño nacido en ese lugar tiene acta de nacimiento, no acuden a la escuela porque no hay preescolar ni primaria. Consumen agua de arroyos, sin hervir, y para llegar a un centro de salud tienen que caminar dos horas”, evidencia.

Según su versión, ejemplifica el caso de un grupo de niños que llegó al hospital de Cintalapa: “Dos infantes quedaron internados, una niña de seis años por sarampión y otro niño de dos añitos, sufría de vómitos, deshidratación y cuadro de tos de un mes de evolución”.

Otros tres infantes, agrega, estaban contagiados de sarampión, pero no requirieron tratamiento profundo: “Salieron en busca de ayuda porque hace dos semanas en esa comunidad murieron dos bebés, uno de ocho meses y otro de año y medio, quienes fueron enterrados así nomás, y como no tienen acta de nacimiento, menos CURP, entre ellos los velaron, sin ataúd, sin certificado de defunción, sin nada”, explica el médico.

Tras exponer estos casos revela que autoridades de la Secretaría de Salud y de Cintalapa lo contactaron y se comprometieron a brindar la atención necesaria, pues como Zaragoza es un ejido irregular, por ello no cuenta con varios servicios.