TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIAPAS.— Con un bloqueo de todos los carriles del Libramiento Norte de esta ciudad, a la altura de la Fiscalía General del Estado de Chiapas, choferes de la plataforma Didi exigieron la aparición con vida de sus compañeros Cristian Morales Sánchez y Kevin Jair Cundapí Pérez, quienes desaparecieron el 26 y 27 de marzo pasados, respectivamente.
Luego de dejar en claro que les darán 24 horas a las autoridades para que les den una respuesta o en caso contrario paralizarían las entradas y salidas de esta capital, César Jiménez, socio conductor de plataformas tecnológicas, externó que Kevin, de 22 años, es hijo del administrador de las plataformas a nivel local, Jairo Cundapí, mientras que Cristian, de 36, es compañero del volante, “sin embargo, ambos hechos reflejan una realidad insostenible: la vulnerabilidad de quienes trabajamos todos los días en las calles”.
Tras advertir que se vive en un contexto de inseguridad y que delitos como la privación ilegal de la libertad no son contenidos con la urgencia que ameritan, exigió la búsqueda inmediata de ambos compañeros, y que se asignen los recursos necesarios a las carpetas de investigación, personal, cámaras de vigilancia y lo que se necesite para dar con su paradero.
“Esta es una realidad que le quiebra el corazón a un padre, a una madre, a una hija y a todos los que estamos en el medio, porque tanto Kevin como Cristian no hacían nada malo, pues uno estaba trabajando y el otro se dirigía al médico", subrayó.
Si se han unido para pedir justicia, comentó, es porque están conscientes de que a cualquiera de ellos o a algún ser querido le puede ocurrir algo similar.
Lucía Sánchez Cazares, madre de Cristian, suplicó a las autoridades agilizar las investigaciones y revisar las cámaras del C5 para saber si su hijo fue sacado de Tuxtla Gutiérrez o qué ocurrió.
“Tiene familia, sus hijas y nosotros lo necesitamos”, externó entre lágrimas, y pidió también por otros desaparecidos cuyas familias muchas veces no hablan por temor u otras razones.
Ramiro, otro compañero de Cristian y Kevin, lamentó que la violencia los haya alcanzado y recordó que el año pasado un conductor de esa misma plataforma, de nombre Alan, fue asesinado en esta misma capital de Chiapas.
José Jairo Cundapí Grajales, padre de Kevin, aseveró que las desapariciones y otros hechos “extraños” en contra de compañeros han ocurrido luego de que se lanzara un decreto a nivel local que, de cierta forma, los obliga a cumplir con más requisitos si desean continuar en las calles y brindar el servicio de pasaje.
Además, evidenció la supuesta falta de interés de autoridades como la fiscal Gabriela Virginia Morales Delgadillo, quien se negó en atenderlo de forma rápida, “llegué a las 11 de la noche, esperé hasta las 2 de la mañana (de hoy sábado), me respondió hasta las 9 de la mañana, pero como le dijeron que yo la demandaría, se presentó a las 10:30”.
Para él, agregó, las primeras horas en una investigación de este tipo son cruciales, antes de que a las personas les hagan otra cosa, como asesinarlas, “por eso hago responsable a esta licenciada (fiscal), porque prefirió ir a dormirse a su casa que seguir con su guardia, porque era su guardia”, reiteró.
También evidenció que no ha podido tener un acercamiento con el fiscal general Jorge Luis Llaven Abarca, “pues no sé si está de vacaciones... Como padre quiero hacer lo imposible para que él aparezca”, en referencia a su hijo Kevin.
Aclaró que tuvo que pagarle a un investigador privado y acudir a otras instancias porque no confía en la autoridad y sólo tramitó la ficha de búsqueda ante la FGE para que quede constancia del hecho.