PERIODISMO DE SOLUCIONES

El chiapaneco que pasó la Constitución al Braille hoja por hoja y decidió leerla con sus manos

En entrevista con La Silla Rota, César Cruz Palacios, joven chiapaneco con ceguera congénita, relata cómo logró transcribir de manera manual los 136 artículos de la Constitución Mexicana al sistema Braille, un trabajo que le tomó casi un año y que busca acercar los derechos a las personas ciegas

Créditos: Foto: Christian González
Escrito en ESTADOS el

TUXTLA GUTIÉRREZ.— Con la yema de ambos dedos índices deslizándose con precisión sobre el relieve del papel, César Andrés Cruz Palacios recorre una a una las líneas de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. No la escucha: la lee. No la hojea: la palpa. Frente a él hay más de 1,500 hojas que ha transcrito durante casi 365 días, convirtiendo los 136 artículos de la Carta Magna al sistema de escritura y lectura Braille.

A sus 19 años y con ceguera congénita, el joven tuxtleco transformó la ley suprema del país en un texto accesible para personas con discapacidad visual. La idea nació después de una etapa difícil: el acoso escolar que sufrió en la secundaria lo llevó a cuestionarse sobre los derechos, especialmente los de quienes viven con alguna discapacidad o condición. Superado ese periodo, esas preguntas se convirtieron en impulso. Y ese impulso, en una hazaña.

"Lo hice de forma manual"

Aunque todavía le faltan hojas por traducir —el documento completo rebasará las 2 mil—, César tiene claro qué es lo que más valora de este proceso: haber realizado la primera transcripción manual al Braille de la Constitución en el país por parte de una persona con discapacidad visual.

César Andrés Cruz Palacios recorre con sus manos las páginas de la Constitución que transcribió manualmente al sistema Braille durante casi un año. Foto: Christian González.

“Una impresora lo podría hacer en cinco horas, por así decirlo, pero acá hablamos de que la hice de forma manual, y eso es muy satisfactorio”, expresa.

César presentó esta hazaña en las instalaciones del Poder Judicial de Chiapas. Ahí, frente a magistrados y asistentes, compartió el resultado de meses de disciplina silenciosa. Para él, la transcripción es “limpia” y confía en que será útil en un futuro no lejano.

La meta del joven chiapaneco va más allá del logro personal. Quiere animar a otros jóvenes a acercarse al conocimiento, a entender sus derechos y obligaciones. “Y dejar en claro que nosotros somos iguales ante la ley, que podamos defendernos y tener herramientas accesibles”, afirma.

También le preocupa el desinterés por la lectura y la deserción escolar. Está convencido de que leer fortalece el lenguaje, amplía el conocimiento y prepara para la vida. “Porque leer te da léxico, más conocimiento, y estar preparados”, dice, como quien habla desde la experiencia y la convicción.

El joven chiapaneco presentó ante el Poder Judicial de Chiapas su versión en Braille de los 136 artículos de la Constitución Mexicana. Foto: Christian González.

Cuando la Constitución tocó a su puerta

El primer paso fue inscribirse a la carrera de Derecho. Ahí, entre códigos y clases, la inquietud que había nacido años atrás comenzó a tomar forma. Las ganas no se apagaban. Al contrario: crecían.

Con el respaldo de su padre, César buscó al magistrado presidente del Poder Judicial de Chiapas, Juan Carlos Moreno Guillén. La propuesta era clara: contar con una Constitución “ad hoc” para personas con ceguera. La respuesta fue positiva y, con ella, se abrió el camino.

Hace un año inició la tarea. Línea por línea, artículo por artículo, comenzó a transcribir el texto utilizando su computadora y un PDF que descargó de internet. No ha sido sencillo. En el proceso tuvo que corregir errores ortográficos y detalles de edición que encontraba en el documento original.

El trabajo continúa. Ahora está concentrado en los artículos transitorios, desde 1917 —año en que se creó la Constitución— hasta 2024. Y no se detiene ahí: “y los que se vienen en 2025 y los de este año, y si hay que derogar o reformar algún artículo, ya se va haciendo poco a poco con el tiempo”, explica, consciente de que la ley evoluciona y su versión en Braille también deberá hacerlo.

Con 19 años y ceguera congénita, César transformó la Carta Magna en un documento accesible para personas con discapacidad visual. Foto: Christian González.

Un proyecto que no termina en una Constitución

La transcripción de la Carta Magna no es el punto final para César. Mientras cursa el quinto cuatrimestre de la licenciatura en Derecho, también ofrece conferencias motivacionales y piensa en nuevos proyectos: elaborar cartas en Braille y acercarse a cámaras empresariales para que adopten este sistema, que ya se aplica en la Ley Mercantil en otras partes del país.

Su labor también lo ha llevado a impartir capacitaciones en municipios como Comitán, enfocadas en la atención al público con discapacidad. Dirigidas a personal de juzgados y ventanillas, esas sesiones —dice— buscan ofrecer un modelo de inclusión e igualdad. Y aunque habla con serenidad, no oculta el orgullo de haber impulsado iniciativas importantes a su edad.

Hoja por hoja, César Cruz Palacios convirtió más de 1,500 páginas de la Constitución en Braille, un proyecto que continúa con los artículos transitorios. Foto: Christian González.

El menor de tres hermanos reconoce que nada de esto habría sido posible sin el respaldo de sus padres, quienes le han inculcado la perseverancia. En su casa, asegura, no existe la frase “¡no puedo!”.

Sus planes no se detienen. Quiere estudiar una maestría, después un doctorado, e incluso cursar otras carreras como Comunicación Social y Programación. El aprendizaje, para él, no tiene límites.

Quienes deseen conocer la Constitución transcrita al Braille pueden acudir al Poder Judicial de Chiapas, donde está disponible cada artículo y los transitorios que muestran la evolución de la Carta Magna. César mira hacia adelante con la misma convicción con la que pasa sus dedos sobre el relieve del papel: “Y si Dios lo permite, adquirir una impresora en Braille y hacer más copias”.

Porque su meta no es solo leer la ley, sino abrirla para todos.

César Cruz Palacios, estudiante de Derecho, muestra el avance de la primera transcripción manual en Braille de la Constitución hecha por una persona con discapacidad visual en México. Foto: Christian González.