La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) declaró este viernes al Estado mexicano responsable por la desaparición, tortura y feminicidio de Lilia Alejandra García Andrade, joven madre de 17 años trabajadora de una maquila en Ciudad Juárez, en un contexto de violencia de género e impunidad.
El organismo internacional también determinó la responsabilidad del Estado por no prevenir los ataques y amenazas sufridas por Norma Esther Andrade, madre de Lilia Alejandra, debido a su labor como defensora de derechos humanos, lo que le impidió ejercer plenamente su derecho a la defensa.
La Corte estableció violaciones a garantías judiciales, protección judicial e igualdad, por la falta de una investigación adecuada de los hechos sufridos por Lilia y su madre. Además, se reconocieron afectaciones a los derechos de Norma Andrade y José García, padres de Lilia, y de Jade Tikva y José Kaleb García Andrade, hijos de la víctima, incluyendo su integridad personal, libertad de circulación y derecho a la protección familiar y de la niñez.
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La Corte IDH responsabilizó al Estado por la violación al derecho a la verdad de los familiares de Lilia Alejandra, un paso clave para la justicia y reparación integral en casos de violencia de género en México.
Denuncias hechas a partir del caso de Norma Andrade
Contexto: La activista Enoé Uranga denunció varios aspectos críticos sobre la lucha de las mujeres por justicia en México, basándose en el testimonio de Norma Andrade ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Uranga denunció, en primer lugar, la corrupción del Estado mexicano que protege a los feminicidas, lo que obliga a madres como Norma Andrade a mantenerse vivas para presentar pruebas ante la Corte Interamericana.
Además, señaló el desprecio y la hipocresía del Estado mexicano hacia la justicia y la vida de las mujeres a lo largo de varios sexenios presidenciales. Uranga enfatizó que las madres han tenido que unirse para buscar justicia ante los feminicidios, destacando la fundación de la organización “Nuestras hijas de regreso a casa” y la visibilización de “las muertas de Juárez”.
La denuncia también abarca el alto costo personal que enfrentan las mujeres y activistas en su lucha por justicia, como Norma Andrade, quien ha sobrevivido a dos atentados contra su vida y ha sido desplazada forzosamente. Uranga resalta cómo en México se deja en manos de las madres la espantosa carga de buscar a sus hijas e hijos desaparecidos y de buscar justicia ante la inacción del Estado, dando lugar al surgimiento de las "Madres Buscadoras".
Otro punto central de la denuncia es la simulación en materia de derechos humanos y la ineficacia de las reformas legales en el país, donde las decisiones se toman según el gobernante en turno y no por el marco de la ley.
