Carece ISSSTE de Hermosillo de equipo para enfrentar covid

Personal médico del ISSSTE, informó sobre las dificultades que viven día a día por la faltan monitores para las personas conectadas, así como de medicamentos

Escrito en ESTADOS el

Sonora (La Silla Rota).- Con desabasto de medicamentos, de monitores para los ventiladores y de camas hospitalarias los médicos y enfermeros del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) salen cada día a la batalla contra el covid-19 en Sonora.

Desde que comenzaron a incrementar los pacientes con el virus en el Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” en Hermosillo, se creó un área exclusiva para recibirlos y a un equipo designado para atenderlos, pero después de tres meses de emergencia sanitaria, los casos siguen en incremento y el personal y los insumos no dan abasto.

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Óscar, quien decidió omitir su identidad real, contó a La Silla Rota las dificultades que viven día a día, donde faltan monitores para las personas conectadas a ventiladores, donde, al menos, debe haber uno por cama, de acuerdo con los estándares internacionales.

“En el hospital carecemos de monitores. Tenemos solo cinco funcionales, cuando hemos tenido hasta ocho pacientes con ventilación mecánica y requieren de una monitorización continua cada 15 min, cada 30”, detalló.

El enfermero mencionó que en cada turno reciben hasta 30 nuevos ingresos, por lo que en 24 horas son casi 60 y las camas tampoco son suficientes. Incluso, tienen que valorar diariamente quién está a días de su alta, para despacharlo antes; o bien, ver quién podría morir pronto.

“Siempre tenemos ingresos y en esos días donde no hay espacios, tenemos que ver pacientes que se van a ir a casa pronto, los dejamos ir con las recomendaciones. Pero, también vemos si hay algún paciente grave que, lastimosamente, vaya a fallecer, para ver si podemos darle la cama a algún paciente.

Esto mismo coincide con el reporte del secretario de Salud, Enrique Clausen, donde señala que en esta unidad del ISSSTE hay una saturación hospitalaria del 94%.

Pero no solo esto es lo que hace falta para seguir en la batalla contra el covid-19, sino que también el personal de salud designado al área ya está agotado y necesitan de mayor apoyo.

Los enfermeros no son suficientes para los pacientes y más de 12 ya están en aislamiento en sus casas por contagiarse del virus.

Hay días en los que la mayoría se encuentra grave y los cuidados son aún mayores y no pueden atender a todos con una atención debida, lamentó Óscar.

“Ocupamos mínimo nueve enfermeros por turno, si nos va bien somos siete en el área covid, para 17 o 18 pacientes, que de esos hasta seis tienen ventilación mecánica invasiva y tenemos que estar en monitoreo constante”.

Para el trabajador de la salud, este problema podría solucionarse con que otros enfermeros apoyen el área, ya que algunos se niegan a ingresar, en especial los sindicalizados.

“Se niegan y no los pueden obligar porque el sindicato los protege, pero sabemos que esto se trata de vida o muerte de los pacientes. Si necesitamos el apoyo, que nos lo den, ahorita no estamos para negar la ayuda”, señaló.

Algunos de los equipos que hacen falta en el hospital “Dr. Fernando Ocaranza” también son manómetros, oxímetros y termómetros para los pacientes de recién ingreso, agregó el enfermero.

Respecto al equipo de protección, el enfermero menciona que no les ha faltado el overol, los googles y los guantes, pero los cubrebocas no son los de la mejor calidad. Los que les han proporcionado no son quirúrgicos, sino industriales, asegura.

''''Los seguimos perdiendo''''

Para Óscar, lo más difícil de trabajar en el área covid-19 de este hospital del ISSSTE es la muerte de los pacientes, donde, en su mayoría, una vez que se intuban, ya no vuelven a abrir los ojos.

Uno de los casos más difíciles para él durante estos meses de emergencia sanitaria es el fallecimiento de una señora, a quien los enfermeros le agarraron cariño, reían con ella, le pasaban cartas de sus familiares y se las leían cuando ya tenía ventilador.

Pensaron que iba a superar la enfermedad porque no tenía alguna otra comorbilidad, pero después de un mes hospitalizada, perdió la vida.

“Cuando la recibimos le dije que todo iba a estar bien, pero se complicó y la intubamos. Había presentado mejoría y teníamos la ilusión de que sería de las primeras en salir de la ventilación mecánica… le leíamos las cartas de sus familiares y parecía responder”, contó.

Sin embargo, en los últimos días de mayo su cuerpo ya no resistió. Lo más fuerte para Óscar fue ser quien la ingresara al mismo ataúd donde la iban a sepultar, ya que la familia había escogido esta forma y no la cremación.

“Me pudo mucho, me desgastó mentalmente, anímicamente. Nunca pensé que iba a pasar eso con alguno de mis pacientes, sacar el cuerpo y literalmente meterlo al cajón… eso me impactó mucho”, recordó con la voz entrecortada.

La paciente de Óscar es una de las 674 muertes que ha dejado el coronavirus en Sonora, junto a 7 mil 306 personas positivas hasta el último reporte de la Secretaría de Salud.

Es por ellos que ahora el enfermero alza la voz, busca mejores condiciones para los enfermos que continúan ingresando al hospital del ISSSTE.

“Yo les pido mucha empatía a las autoridades, no solicitamos personal y material para estar fregando, sino para trabajar mejor, atender a pacientes de la mejor manera posible, para ayudarle al paciente, darle un buen morir, darle esa dicha mínima de morirse acostado”, lanzó.

Adultos mayores, los más vulnerables al covid, no tienen medicamentos

María Eugenia Rodarte, presidenta y fundadora de la asociación Alianza Estatal de Jubilados y Pensionados Federalizados en Movimiento A.C. denunció la falta de 38 medicamentos del cuadro básico, que en su mayoría son los que utilizan las personas con enfermedades crónico-degenerativas.

En entrevista para La Silla Rota detalló que los más de 300 agremiados carecen de medicina para la diabetes, la hipertensión o insuficiencia renal, lo cuál los hace aún más vulnerables a coronavirus.

Y, ante este desabasto, mencionó, los jubilados y pensionados deben costeárselos en las farmacias comerciales, donde cuestan más de mil pesos por caja.

“La pensión no alcanza para estar comprando, los medicamentos no bajan de 700, 1,200 pesos, tenemos los tickets y queremos que nos paguen por ellos, la insulina es muy cara”, expresó.

Maru, como la conocen todos, fue enfermera en el hospital “Dr. Fernando Ocaranza”, donde prestó sus servicios por más de 34 años, pero ahora lucha por que los adultos mayores no sufran por la falta de medicinas.

 

También mencionó que los adultos mayores se arriesgan a ir a su consulta para esperar los medicamentos que no llegan o que ya se terminaron.

“Vamos a la consulta mensual por el medicamento, nos estamos exponiendo y nos venimos con la cara muy triste, con la hielera vacía, porque llevamos la hielera para la insulina, y nos venimos muy triste, agachados”, lamentó.

De acuerdo con la exenfermera, cada martes surten las farmacias del sistema de salud, pero cuando llegan a sus consultas, ya no hay; presume que se reparten entre los familiares y personas allegadas de los médicos.

Por ello, para la jubilada, el ISSSTE debe cuidar más de este grupo vulnerable, quienes prestaron su servicio por tantos años y algunos enfrentaron la crisis por influenza en 2009.

“Que al jubilado se le tome en cuenta, se le ayude por tantos años de servicio que prestamos. A mí me tocó trabajar la influenza entregamos mucho a la institución, fuimos unos guerreros, le dimos frente a la batalla y ahora, no recibimos ni si quiera nuestras medicinas”, agregó Maru Rodarte.

ISSSTE acepta desabasto, pero niega carencias por covid en hospital

La Silla Rota buscó la postura de la institución sobre estas demandas de Óscar, el enfermero que lucha contra el covid y Maru, quien denuncia desabasto.

De acuerdo con el enlace de prensa, Daniel Sánchez Sánchez sí hay una falta de medicamentos, pero es un problema a nivel nacional, al que ya se le busca solución.

“Es una situación de desabasto nacional, no es Sonora, no es el ISSSTE, no son los jubilados. Tengo entendido, que tiene que ver con la farmacéutica y los canales de distribución, pero sí hay, sí lo reconozco, hay un desabasto. En Ciudad de México están enterados y tenemos comunicación diaria”, dijo.

También mencionó que se buscan alternativas para los pacientes, como un cambio o sustitución de las medicinas, pero algunos optan por comprarlos por su cuenta.

Sánchez Sánchez explicó que antes de la pandemia tenían un abasto del 98% en las farmacias, pero fue en esta contingencia donde comenzaron las afectaciones en las farmacias de la institución.

En cuanto a las carencias en el hospital para enfrentar el covid, el enlace de prensa aseguró que el personal médico cuenta con todo el equipo de protección necesario, como trajes especiales, lentes, guante y cubrebocas N95.

Sobre ventiladores y monitores, Daniel Sánchez comentó que se hicieron algunas entregas a Sonora, por parte de la dirección nacional, pero fueron repartidos a otros municipios, para evitar que pacientes pasen por traslados a Hermosillo, en medio de la enfermedad.

Además, dijo que trabajan en la ampliación del área covid en el hospital “Dr. Fernando Ocaranza”, en uno de los pisos superiores, para dar una mejor atención a los pacientes.

“No tenemos ningún desabasto de cubrebocas, materiales. Sí los tenemos limitados, estratificados, pero hasta ahorita no he sabido de alguien que se niegue a trabajar porque no tiene equipo. También estamos adecuando otra área, dentro del hospital, convertirlo en una extensión del área covid”, finalizó.


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