La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) lanzó una advertencia sobre la dismorfia financiera, un fenómeno en crecimiento asociado con las redes sociales y a la exposición constante de estilos de vida de consumo ostentoso.
De acuerdo con la institución, la dismorfia financiera ocurre cuando una persona desarrolla una percepción distorsionada de su realidad económica, incluso si tiene estabilidad financiera, debido a la comparación social y el contenido aspiracional que ve en las redes sociales.
En este estado, la persona puede sentir “que nunca es suficiente”, ocasionando ansiedad financiera constante, frustración por la percepción de insuficiencia económica, presión por gastar de más para “estar al nivel” y comparación constante con otras personas.
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Diversos estudios han relacionado el uso intensivo de redes sociales con un aumento en la insatisfacción financiera personales en donde la presión por “parecer exitoso” puede ocasionar la toma de decisiones económicas impulsivas.
Según la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), aproximadamente la mitad de los jóvenes presenta signos de dismorfia financiera debido a la cultura digital basada en la idea del “dime qué tienes y te diré quién eres”.
No obstante, esta distorsión también afecta adultos con ingresos estables o altos pueden sentir que su nivel económico es insuficiente frente a lo que observan en línea.
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Señales de que podrías estar experimentando dismorfia financiera
La Profeco señala algunos comportamientos para que identifiques si tienes dismorfia corporal:
- Compras cosas que no necesitas solo para sentirte mejor
- Te da miedo gastar incluso en cosas básicas, aunque puedas hacerlo
- Sientes que nunca te alcanza, aunque tus finanzas estén estables
- Te comparas constantemente con lo que ves en redes sociales
¿Cómo evitar la dismorfia financiera?
Para tener una mejor relación con tu dinero y evitar la dismorfia corporal, la Profeco recomienda:
- No gastar más de lo que se gana
- Entender que la tarjeta de crédito es deuda, no ingreso adicional
- Elaborar un presupuesto mensual
- Establecer metas financieras a corto, mediano y largo plazo
- Conocer ingresos, gastos, deudas y ahorros reales
- Liquidar deudas antes de priorizar nuevos gastos
- Reducir estímulos de consumo impulsivo (apps de compras)
- Limitar el tiempo en redes sociales
- Evitar el uso constante del teléfono como despertador o reloj
- Buscar apoyo profesional si el uso de redes afecta la salud mental
- Evitar comparaciones con estilos de vida digitales
La dismorfia financiera refleja un cambio profundo en la forma en que las personas se relacionan con el dinero en la era de las redes sociales.
Construir una relación saludable con las finanzas personales no solo implica ahorrar o gastar menos, sino desarrollar una visión más consciente del consumo en un entorno dominado por la comparación constante.
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Contexto de datos financieros en México
Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI):
- 39.8% de las personas piensa más en el presente que en el futuro financiero
- 19% prefiere gastar antes que ahorrar
Esto ayuda a entender por qué muchas personas sienten presión económica, incluso cuando sus ingresos no han cambiado.
JL
