La selección de Inglaterra se enfrenta a un reto logístico y físico mayúsculo en su preparación para jugar contra México en el Estadio Azteca, un recinto clasificado en la categoría de altitud moderada de la FIFA al estar a 2.240 metros de altura ¿cómo se prepara Inglaterra?
De acuerdo con The New York Times, la preparación de Inglaterra es un desafío contrarreloj. El equipo llega procedente del nivel del mar en Atlanta con solo cuatro días de descanso entre partidos, por lo que su enfoque se basa en cómo gestionar esos pocos días en lugar de tener semanas para adaptarse. Aunque los expertos de la FIFA recomiendan de una a dos semanas para lograr una adaptación fisiológica significativa en la Ciudad de México, Inglaterra no cuenta con ese tiempo.
¿Qué está haciendo Inglaterra?
Lo que han estado haciendo a puerta cerrada es una incógnita, pero una de las opciones más probables es el uso del método "Vivir bajo, entrenar en alto" (LLTH). Este enfoque les permite quedarse al nivel del mar mientras completan sesiones específicas (como ciclismo o sprints repetidos) en entornos de altitud simulada, utilizando cámaras o unidades hipóxicas portátiles para entrenar los músculos y que utilicen el oxígeno de manera más eficiente.
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¿Cómo les afecta la altitud?
El problema central es que el aire es menos denso en la altura, entregando menos moléculas de oxígeno con cada respiración. Esto impacta a los jugadores de las siguientes maneras, respaldadas por diversos expertos:
- Desgaste físico y muscular: Menos oxígeno llega a los músculos, lo que ralentiza la recuperación entre esfuerzos y hace que las acciones repetidas de alta intensidad, como esprintar o presionar, sean más difíciles de sostener.
- Comportamiento del balón: Al haber menos resistencia en el aire más fino, el balón viaja más rápido, llega más lejos y se curva menos. Paul Balsom, quien pasó 26 años con la selección nacional de Suecia, lo describe así: "A veces verás a un jugador intentar hacer un globito y el balón simplemente vuela".
- Problemas de sueño: El aire en la altitud es significativamente más seco, lo que dificulta las noches. La profesora Shona Halson, experta mundial en sueño y recuperación de atletas, señala que "los despertares nocturnos son relativamente comunes en este rango de altitud, y que es probable que la apnea del sueño se agrave".
- Imprevisibilidad física: El nivel del mar no garantiza el éxito en la altura. El Dr. Pablo Ortega Gallo, ex director médico de Boca Juniors, indica para The New York Times: "He visto a equipos elegir a sus jugadores más en forma... pensando que se las arreglarán en la altitud. A veces esos jugadores llegan y no se pueden mover".
Desventaja frente a la familiaridad del rival
El exfutbolista francés Bacary Sagna experimentó esto de primera mano al perder contra México en 2010 en condiciones de altitud, recordando: "Los jugadores de México están acostumbrados a ello; nacen en ello. Aunque nos preparamos, todavía lo encontré difícil, con falta de aire. Tenía la sensación de que ellos estaban corriendo por todas partes y nosotros no podíamos".
