MUNDIAL 2026

Amenazas e insultos a jugadores y técnicos: el lado más oscuro que dejó el Mundial 2026

Entrenadores y futbolistas de Ecuador, Uruguay, Colombia y Países Bajos fueron víctimas de acoso, amenazas e incluso agresiones tras las eliminaciones de sus selecciones

Jáminton Campaz amenazas a jugadores Mundial.Créditos: EFE
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El Mundial de 2026 también dejó momentos preocupantes fuera de las canchas. Más allá de los resultados deportivos, varios entrenadores y jugadores fueron blanco de insultos, amenazas de muerte, ataques racistas y campañas de odio en redes sociales tras las eliminaciones de sus selecciones. 

Entre los casos más notorios están los de los técnicos argentinos Sebastián Beccacece y Marcelo Bielsa, además de algunos futbolistas como el colombiano Jáminton Campaz y los neerlandeses Crysencio Summerville, Justin Kluivert y Quinten Timber, quienes recibieron algunos de los ataques más severos durante la Copa del Mundo.

Las amenazas a los técnicos 

Marcelo Bielsa dejó la dirección técnica de Uruguay después de una decepcionante participación. La Celeste fue la peor de las seis selecciones sudamericanas clasificadas al Mundial y quedó eliminada en la fase de grupos con apenas dos puntos de nueve posibles.

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Su salida estuvo precedida por versiones sobre un fuerte distanciamiento entre el plantel y el cuerpo técnico. Tras la derrota por 1-0 frente a España en el último partido de la fase de grupos, Bielsa asumió la responsabilidad del fracaso y presentó su renuncia, luego de haber recibido una intensa ola de críticas e insultos por parte de aficionados y de un amplio sector de la prensa uruguaya.

El técnico de Ecuador 

Una situación similar vivió Sebastián Beccacece al frente de Ecuador. La presión comenzó tras la derrota de 1-0 ante Costa de Marfil en el debut y aumentó considerablemente después del empate sin goles frente a Curazao, resultado que generó fuertes cuestionamientos por el planteamiento táctico del entrenador.

La tensión trascendió lo deportivo durante ese encuentro en Kansas City, donde familiares del técnico fueron hostigados por aficionados en las gradas. Según denunció su entorno, los incidentes escalaron hasta un intercambio de golpes.

El triunfo histórico por 2-1 sobre Alemania alivió momentáneamente el ambiente y permitió a Ecuador avanzar a los dieciseisavos de final, pero la derrota por 2-0 frente a México terminó por sellar la salida del estratega argentino.

Campaz fue amenazado

Uno de los episodios más delicados involucró al colombiano Jáminton Campaz. El extremo desperdició una clara oportunidad de gol durante el tiempo extra del partido de octavos de final ante Suiza, encuentro que terminó empatado sin goles y que Colombia perdió posteriormente en la tanda de penales.

Tras la eliminación, Campaz fue víctima de una ola de ataques en redes sociales que incluyó amenazas contra su vida y la de su familia. Por motivos de seguridad decidió no regresar a Colombia.

Ante la gravedad de la situación, la Federación Colombiana de Futbol solicitó a la Fiscalía investigar los hechos y condenó públicamente las amenazas, rechazando "de manera categórica las amenazas contra la vida y la integridad" del futbolista de 26 años.

El caso de Andrés Escobar

El caso inevitablemente recordó uno de los episodios más trágicos en la historia de los Mundiales. El partido ante Suiza se disputó el 7 de julio, apenas unos días después de cumplirse 32 años del asesinato de Andrés Escobar, defensor colombiano que fue asesinado en Medellín en 1994 tras marcar un autogol en el Mundial de Estados Unidos. Su muerte continúa siendo el caso más extremo de violencia relacionado con una Copa del Mundo.

Jugadores de Países Bajos también recibieron amenazas

Países Bajos tampoco escapó a este fenómeno. Después de quedar eliminado el 29 de junio frente a Marruecos en los dieciseisavos de final, tras perder 3-2 en la tanda de penales, tres de sus jugadores fueron objeto de ataques masivos.

Crysencio Summerville, Justin Kluivert y Quinten Timber fallaron sus cobros desde los once pasos y, casi de inmediato, sus cuentas de Instagram se llenaron de insultos, mensajes de odio, comentarios discriminatorios y comparaciones racistas con monos.

La magnitud del acoso llevó a Kluivert y Summerville a limitar o desactivar los comentarios en sus publicaciones, mientras que Timber continuó recibiendo amenazas en sus redes sociales.

La Federación Neerlandesa de Futbol condenó los hechos de inmediato, presentó denuncias ante un organismo especializado en este tipo de delitos y remitió los casos más graves a la Fiscalía para iniciar investigaciones penales, con el objetivo de sentar un precedente frente a este tipo de conductas.