El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue criticado por la organización, temas migratorios y los costos del Mundial 2026 para los aficionados y se defendió centrándose en la soberanía de los estados, la seguridad de los asistentes y la diplomacia deportiva en contextos de tensión geopolítica.
Uno de los puntos de fricción ha sido la dificultad para obtener visados de entrada a estados Unidos. Ante las críticas que sugieren una mayor intervención de la FIFA, Infantino defendió la autonomía de los gobiernos, cuestionando si sería "normal" que la organización dictara políticas migratorias a naciones soberanas. El directivo enfatizó que la realidad burocrática de ciertos países no es fácil de sortear y que la FIFA debe operar dentro de esos marcos legales existentes.
En conferencia de prensa en el Centro de Alto Rendimiento en la Ciudad de México, Infantino explicó que la organización enfrenta la monumental tarea de acreditar y verificar a 300,000 personas, muchas de ellas extranjeras, en un entorno global que calificó como "muy agresivo". En este sentido, subrayó que la seguridad es la prioridad absoluta por encima de cualquier otra consideración.
Existen limitaciones de información, admitiendo que hay datos que la FIFA "no puede saber" o que no se le comunican formalmente. Aunque siempre buscan soluciones positivas, admitió que "algunas veces se logra y otras no".
Sobre la idoneidad de ciertos encuentros deportivos con alta carga política, como el partido entre Irán y Estados Unidos, Infantino reivindicó el éxito de la FIFA al lograr que estos eventos ocurran.
Utilizando una metáfora sobre la realidad global, afirmó que la organización no vive "en la Luna, sino en el planeta Tierra", lo que obliga a lidiar con situaciones complejas y diversas para cumplir con su objetivo deportivo.
Momento de alegría
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó este miércoles que el Mundial de futbol es un momento de alegría, por lo que mostró su felicidad de que el balón estará "rodando en unas pocas horas" en el partido inaugural entre México y Sudáfrica este jueves en la capital mexicana.
"Es un momento de alegría, de celebración (...) Estoy muy contento de ver esta pelota rodando en unas pocas horas", dijo Infantino en rueda de prensa desde el Estadio Azteca de la Ciudad de México, un día antes del inicio del Mundial 2026, que organizan de manera conjunta México, Canadá y Estados Unidos.
“Este es el trofeo más icónico del mundo. El más increíble. Un trofeo que le permite a la gente soñar”, remarcó ante los periodistas.
Sobre la relevancia del Mundial en medio de los conflictos bélicos y crisis globales, Infantino reafirmó la importancia del fútbol para acercar a las personas.
“Creo en la magia y en la potencia del balón de fútbol, de este trofeo de la Copa Mundial y de estos partidos. Aunque hay personas malas, nuestro mundo necesita emoción positiva. El fútbol puede ayudar, puede hacer que la gente olvide por un rato su realidad”, sostuvo ante los periodistas.
El partido inaugural del Mundial 2026 tendrá lugar este jueves entre México y Sudáfrica.
Infantino anticipó que esta edición será una "de las más espectaculares de la historia" porque cuenta con numerosos países con opciones a levantar el trofeo, aunque remarcó que la clave del torneo son los seguidores.
“Son los aficionados, por supuesto, los que hacen que la Copa del Mundo sea lo que es”, dijo.
El presidente de la FIFA agradeció, finalmente, a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo; al mandatario estadounidense, Donald Trump, y al primer ministro de Canadá, Mark Carney, por su apoyo para la celebración del Mundial de Fútbol.
