El regreso de Checo Pérez a la Fórmula 1 con la nueva escudería Cadillac dejó más preguntas que certezas para el mexicano. En el Gran Premio de Australia, el piloto tapatío finalizó en la decimosexta posición, al menos logró terminar la carrera, algo que no pudo igualar su compañero Valtteri Bottas.
La carrera representó un reto importante para el tapatío que vuelve tras un año, ahora al volante del MAC-26, el nuevo monoplaza de Cadillac. Desde las primeras vueltas, Pérez tuvo que lidiar con condiciones complicadas en pista y con un auto que mostró inconsistencias durante gran parte de la competencia, y dejó claro en sus declaraciones los problemas que hay con Cadillac.
¿Cómo fue la carrera para Checo?
En la arrancada, Pérez logró ganar una posición al superar a su compañero de equipo, Valtteri Bottas, y tuvo que reaccionar rápidamente para evitar un contacto con Liam Lawson en un momento de visibilidad reducida.
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Sin embargo, el desempeño del auto fue irregular durante toda la prueba. El principal problema estuvo relacionado con la entrega de energía de la batería, que cambiaba constantemente de comportamiento y afectaba el ritmo del piloto mexicano, especialmente en las zonas de frenado y entrada a curvas.
Además, el ritmo de los líderes evidenció la diferencia competitiva del nuevo equipo: los autos de punta rodaban hasta cuatro segundos más rápido por vuelta que el Cadillac de Pérez.
Y hubo más problemas cuando en la vuelta 34, una pieza del monoplaza se desprendió, lo que provocó la activación de un Virtual Safety Car. A pesar del incidente, el equipo logró mantener el auto en pista y Checo continuó hasta el final tras montar neumáticos blandos en la vuelta 36.
La polémica declaración de Checo
Tras la carrera, Pérez reconoció que el comportamiento del auto fue difícil de comprender durante todo el Gran Premio.
“No entiendo nada, la verdad que cambia todas las vueltas, súper complicado”, declaró el mexicano al explicar las variaciones en la entrega de potencia de la batería, que modificaban su velocidad de llegada a las curvas.
Incluso comentó con cierta ironía que, de no haber sido por esos problemas, la carrera habría sido monótona debido a la falta de ritmo para pelear posiciones.
Aun así, el piloto mexicano rescató el hecho de haber terminado la competencia, algo clave para un equipo que debuta en la categoría.
“Fue positivo haber terminado la carrera. Como equipo nuevo, todos los procedimientos que tuvimos que hacer, eso es lo más positivo del día”.
Pérez también advirtió que el equipo deberá trabajar rápidamente para mejorar su rendimiento.
“Tenemos el tiempo encima... en Fórmula 1 el tiempo es el peor enemigo que hay”.
