La Selección Mexicana se prepara para encarar una exigente Fecha FIFA en marzo de 2026, con duelos ante Portugal y Bélgica, en un contexto marcado por ajustes por las múltiples bajas por lesión. El técnico Javier Aguirre se ha visto obligado a replantear su esquema para competir ante dos potencias europeas.
Un once condicionado por las ausencias
De cara al primer compromiso, el Tricolor perfila una alineación que responde tanto a la necesidad como a la intención de probar variantes. En portería, todo apunta a que Raúl Rangel asumirá la titularidad ante la ausencia del guardameta habitual Luis Ángel Malagón.
En defensa, uno de los movimientos más llamativos sería la inclusión de Israel Reyes como lateral derecho, una posición distinta a su rol natural como central. La zaga la completarían César Montes y Johan Vásquez, con Jesús Gallardo por la banda izquierda.
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En el mediocampo, destaca la posible aparición de Álvaro Fidalgo, quien aportaría claridad en la distribución y control del balón, acompañado por Erik Lira y Carlos Rodríguez.
Al frente, el ataque estaría liderado por Raúl Jiménez como referente en el área, con Roberto Alvarado y Alexis Vega abiertos por los costados.
El impacto de las lesiones
El panorama de la selección está claramente condicionado por una importante lista de lesionados que afecta prácticamente todas las líneas.
Entre las bajas más sensibles destacan Luis Malagón, quien sufrió una rotura del tendón de Aquiles, y Marcel Ruiz, con rotura de ligamento cruzado, ambos fuera por un periodo prolongado.
En defensa, no estarán disponibles Julián Araujo, Rodrigo Huescas ni el capitán Edson Álvarez, lo que ha obligado a modificar piezas clave en la estructura defensiva.
El ataque también presenta ausencias importantes, con jugadores como Santiago Giménez, César Huerta, Luis Romo y Gilberto Mora fuera de la convocatoria, este último debido a una pubalgia.
