Dos Bocas: ramillete de cínicos
La tragedia en la refinería “Olmeca” está ya vista como un acto de corrupción e irresponsabilidad de Adán Augusto López, exgobernador de Tabasco, y Rocío Nahle, exsecretaria de Energía y actual gobernadora de Veracruz. Ninguno de los dos ha desmentido señalamientos en el libro de Julio Scherer Ibarra, consejero jurídico presidencial bajo el gobierno de López Obrador, en el sentido de que actuaron como “coyotes” de intereses privados en la compra de los terrenos en donde se construyó la planta, y en la aceptación de precios inflados que multiplicaron el costo de la propia obra. Tampoco ha dicho nada el que fuera director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, hoy director del Infonavit. Esos silencios disimulados explotaron la madrugada de este lunes cuando las lluvias inundaron la zona y crearon una “alberca” de carburantes que eventualmente explotaron, matando a cinco personas. Si hubiera ocurrido en horas hábiles, la conflagración hubiera alcanzado a la modesta escuela primaria levantada a unos metros por padres de familia muchos años antes.
NL: El disfraz de una alianza
El PRI de Alejandro “Alito” Moreno, y el PAN de Jorge Romero, están exhibiendo una clara coincidencia y una extraña discordancia. Los dos desean que su abanderado para la elección de gobernador en Nuevo León, el próximo año, sea el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, quien conquistó esa posición bajo una alianza entre panistas, priístas y perredistas. Moreno y Romero quieren lucir en el baile, con visos de ganar la corona a la pareja más guapa, pero acompasados con la misma chica…, y eso es harto difícil. En algún momento tendrán que decidir que la proclama contra las alianzas no aplicará en esa entidad norteña. Otro discreto menage a trois ¿Qué más da?
Cancillería, nido de rencores
El reporte que le compartimos sobre la inminente salida de Juan Ramón de la Fuente de la Cancillería, en la que tuvo un deslucido desempeño, atrajo una nueva ola de resentimientos en nuestra diplomacia. De manera llamativa, que no sorprendente, rencores añejos de integrantes del Servicio Exterior Mexicano que bajo la presidencia López Obrador creyeron tener al alcance de sus manos el control de Relaciones Exteriores, explotaron con la llegada de Marcelo Ebrard, se atenuaron con la digna presencia de Alicia Bárcena, para resurgir ahora con la cercana caída de De la Fuente y, peor, con la probable itinerancia de Roberto Velasco. Sumamos ya, con buenos o malos motivos, siete años de un servicio exterior envenenado.
La coperacha de AMLO por Cuba
No acabará bien el intento del expresidente López Obrador de convocar donaciones económicas en una cuenta bancaria abierta por una entidad privada de muy reciente origen, presumiblemente para otorgar ayuda humanitaria a Cuba. Esta razón social obtuvo carácter de donataria, por lo que podrá a extender recibos de honorarios deducibles de impuestos, con permiso del Sistema de Administración Tributaria, a cargo de Antonio Martínez Dagnino. Se trata de un trámite “fast track” que rompió el bloqueo con el que cientos de proyectos altruistas se toparon en los años recientes. Las transferencias internacionales de particulares a Cuba serán monitoreadas por autoridades financieras de Estados Unidos.
