TURISMO

Que el mundial llegue a todas las regiones del país

El Mundial terminó, pero la responsabilidad de convertir ese momento histórico en desarrollo económico y bienestar para todas las regiones apenas comienza; ese debe ser el verdadero legado de haber sido sede de la mayor fiesta del futbol. | Raúl Bolaños Cacho Cué

Escrito en OPINIÓN el

La Copa Mundial de Futbol de la FIFA representó una oportunidad histórica para impulsar nuevos polos de desarrollo en todo el país. Ahora que el torneo ha concluido en México, corresponde transformar ese impulso en una estrategia de largo plazo que genere beneficios permanentes para todas las regiones.

Durante las semanas en que nuestro país estuvo en el centro de los reflectores internacionales, quedó claro que los grandes eventos deportivos pueden convertirse en motores de crecimiento económico. Por ello, autoridades y legisladores debemos tener altura de miras para impulsar políticas públicas que aprovechen el legado que dejó el Mundial

La Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, sedes de algunos partidos, atrajeron, como era de esperarse, el mayor número de visitantes. Sin embargo, también quedó demostrado que quienes viajan desde distintas partes del mundo no solo buscan asistir a los encuentros deportivos; también desean vivir experiencias turísticas, culturales y gastronómicas que requieren servicios de calidad, movilidad, conectividad aérea e infraestructura digital eficiente. Es ahí en donde debemos poner el acento.

La inversión pública y privada asociada al Mundial se concentró principalmente en las ciudades sede. Ese fue un primer paso importante. Ahora tenemos la oportunidad de dar el siguiente: extender esa misma lógica de inversión hacia regiones con enorme potencial turístico y económico que aún esperan el impulso necesario para desarrollar todas sus capacidades.

Por ello, el Mundial debe entenderse no solo como un evento deportivo exitoso, sino como el punto de partida para impulsar acciones que promuevan el desarrollo y la diversificación económica, mediante corredores turísticos, culturales y comerciales que conecten las distintas regiones del país.

Esta tarea no corresponde únicamente a los distintos niveles de gobierno. Desde el Poder Legislativo también podemos y debemos impulsar mecanismos de coordinación entre la Federación, los estados y los municipios.

Debemos diseñar una estrategia nacional que incentive las inversiones, fortalezca las cadenas productivas locales y genere oportunidades para miles de pequeñas y medianas empresas en distintas partes del país.

Por ejemplo, Oaxaca, mi estado natal, cuenta con un legado cultural, histórico, gastronómico, ambiental y comunitario que merece ser conocido en todo el mundo, sin necesidad de esperar a ser sede de un evento internacional para detonar su crecimiento. Como Oaxaca, muchas otras regiones del país tienen el potencial para aprovechar el legado del Mundial, redistribuir oportunidades, fortalecer el turismo regional y proyectar al mundo la riqueza cultural de México.

El Mundial terminó, pero la responsabilidad de convertir ese momento histórico en desarrollo económico y bienestar para todas las regiones apenas comienza. Ese debe ser el verdadero legado de haber sido sede de la mayor fiesta del futbol.

Raúl Bolaños Cacho Cué

@RaulBCCue