CONGRESO

Las reformas de la semana

Puede ser que la elección presidencial y la pérdida de atención le esté sentando mal a AMLO. | Julio Castillo

Escrito en OPINIÓN el

Durante las pasadas nueve semanas hemos utilizado esta columna para brindar al lector datos y aspectos que se viven sobre cada tema en nuestro país. Ya hablamos de salud, seguridad, niñas, niños y adolescentes, campo, economía, medio ambiente, turismo, personas con discapacidad y adultos mayores, y aunque aún estamos lejos de terminar los temas, creo que es pertinente hacer una pausa para hablar un poco de las reformas que presentó el lunes el presidente López Obrador.

Para empezar, es justo decir que los temas y propuestas a profundidad no serán tratados en este espacio. Leer y analizar 20 iniciativas lleva más de las 12 horas que llevan presentadas, sin embargo, en la presentación y en la coyuntura que vivimos, deja mucho que decir el fin que busca López Obrador, que lejos de impulsar reformas que pudieran ser necesarias, sus objetivos, como siempre, son ulteriores. Algunos comentarios al respecto.

  • Lo primero y más importante. La semana pasada López Obrador fue vinculado con el crimen organizado de forma directa desde los Estados Unidos. De la misma forma que se acusó a García Luna (con testimonios de criminales) ahora se acusa al Presidente y con las noticias toman sentido muchas de las cosas que están pasando en México desde hace años como los abrazos, como las declaraciones presidenciales respecto a que “los malos se portaron bien”, como soltar a Ovidio Guzmán ya capturado, como ir a visitar a la mamá del Chapo a Badiraguato, como los inesperados resultados de las elecciones en la costa del Pacífico o como el terrible aumento de la violencia y los homicidios. Diría Juan Gabriel “lo que se ve no se juzga” y al ser visible y evidenciado lo único que queda es intentar cambiar el tema… supongo que por eso se da el arrebato de presentar 20 propuestas, en su mayoría absurdas.
  • Por otro lado, presentar 20 propuestas cuando le quedan 34 semanas de gestión grita una realidad también evidente: este gobierno ha sido un fracaso en todo y es necesario cambiar el rumbo. El sexenio tiene más de 310 semanas y faltando poco más del 10% se proponen cambios de fondo y aunque el interesado en política crea que es difícil que las cosas estén peor sin duda se pueden superar y pasar de un endeudamiento histórico a una crisis económica histórica, o de la mayor crisis en seguridad de la historia a la mayor crisis en seguridad y justicia de la historia. Presentar tantas propuestas al final de su gobierno es decir con claridad: fracasamos, es necesario cambiar… concuerdo en el fracaso, sin embargo, creo que la solución requiere cambiar de rumbo, no de ley o de instituciones, y eso ya no le corresponderá a López Obrador ni a Morena.

  • También puede ser que la elección presidencial y la pérdida de atención le esté sentando mal a López Obrador, al final de cuentas estamos hablando de alguien que lleva más de 25 años en campaña y que no sabe hacer otra cosa… y cuando ha intentado hacer otra cosa (como gobernar) no ha podido. De hecho, las iniciativas que presentó tienen un sentido totalmente electoral porque son tan absurdas como las promesas que hizo en campaña sólo que ahora en lugar de hablar de la gasolina a 10 pesos el litro, habla de pensión al 100% para todos los trabajadores (aunque eso no lo dice la propuesta que presentó, sólo el discurso), un ejemplo más de demagogia.
  • En un frente más, me deja pensativo cómo queda Claudia Sheinbaum con la propuesta. La idea inicial de López Obrador era su “plan c”, que enunció en mayo del año pasado y consistía básicamente en ganar las elecciones de este año con mayoría absoluta para poder desmantelar instituciones autónomas, incluyendo al poder judicial… supongo que la presentación de todas las ideas que le quedan en iniciativas es el reconocimiento de que el “plan c” ya no se pudo y que es mejor jugar el “resto” y perder, que quedarse con fichas en las bolsas. Ahora nos tocará ver malabares de la candidata Sheinbaum para intentar justificar que en plena campaña su jefe político dejó de confiar en que ganaría y optó por jalar la atención, el gobierno y las herramientas hacía él, dando por perdida la sucesión.

En fin… una vez el presidente está inventando distractores para que no se vea lo que está pasando… e imagínese qué está pasando para que tenga que presentar modificaciones en salud, pensiones, elecciones, órganos autónomos, temas indígenas, austeridad, medio ambiente, jóvenes, bienestar, salarios, etc… lo que está pasando es que nuestro gobierno está vinculado al narcotráfico y no hay reforma o cortina de humo que oculté la realidad.

 

Julio Castillo

@JulioCastilloL