Don Pepe y Don Juan han sido muy populares en la colonia porque son esa tienda familiar con la que todos en la cuadra crecieron. Sin embargo, al no usar tecnología y con la llegada de tiendas de conveniencia que se han instalado cerca de sus pequeños comercios, sus negocios no tienen el mejor de los escenarios.
En esa tormenta perfecta que los pone en el umbral de la desaparición, el escenario es: o se montan a la ola de la tecnología o sus días están contados.
Luis Ángel Almonte Durán, CEO de Protipagos, comenta que hay estudios que indican que cuando llega una tienda de conveniencia de las que hay por todo el país, cierran seis a siete negocios.
En México,existen más de 24 mil tiendas OXXO aperturadas en toda la República Mexicana, a la cual se suman más negocios de otras cadenas de servicio.
En entrevista con La Silla Rota comenta que hace 16 años comenzaron la firma financiera, con la finalidad de apoyar a los micronegocios y a las pymes, principalmente.
“Desarrollamos una plataforma que se ha ido complementando a lo largo de la historia, sobre todo para los micronegocios o las pymes. En Protipagos le ofrecemos al tiendero de la esquina, al de la farmacia, la tienda de barrio, papelería, que pueda ofrecer productos digitales que hoy en día ofrece una tienda de conveniencia como las que están en cada esquina”, explica.
Asegura que ese tipo de tienditas no podían competir, por una sencilla razón: no tienen acceso a la tecnología.
“No pueden ir con una marca de telefonía grande y decirle: ‘oye, véndeme, yo quiero conectarme contigo’. No pueden hacerlo. ¿Qué es lo que nosotros hicimos? Fuimos con cada una de las empresas de telefonía, de pago de servicios, de tarjetas de regalo, incluso en temas bancarios de medios de pago. Fuimos creando un ecosistema en Protipagos en donde el tendero puede competir contra una tienda de conveniencia”, explica.
En la actualidad, de 10 negocios en donde tocan la puerta, tres a cuatro negocios sí se suben a la ola tecnológica. La empresa ya tiene más de 30 mil comercios afiliados en toda la República Mexicana, principalmente en el centro y sur del país.
“Fíjate, hay muchos que todavía le piensan y no le ven el valor agregado”, afirma en entrevista con La Silla Rota.
¿Condenados a desaparecer?
En la plática sostenida en las instalaciones de la firma, plantea que si los comercios pequeños no se montan a la ola tecnológica, con el paso del tiempo están condenados a desaparecer.
“Si no lo hacen, si no les llega la competencia (tiendas de conveniencia), están en camino a desaparecer. Va a ser más lento, pero poco a poco van a haber menos clientes en sus negocios. Los clientes que tenían poco a poco van a ir cambiando, de repente, al tener menos flujo, surte menos y al surtir menos, la tienda se ve cada cada vez más en decadencia. Y cuando el usuario llega a ir, ya Don Juan no tiene muchos productos. Se vuelve un círculo vicioso. No vendo porque no vienen clientes y cuando viene un cliente ya no encuentra los productos. Entonces, se va muriendo lentamente”, explica.
Y es que, asegura, en México, muchas familias viven de la tarjeta de crédito, porque no alcanzan a llegar a la quincena, entonces usan los préstamos para completar.
“¿Y qué crees? Tengo 2 mil pesitos en mi tarjeta de crédito. Entonces, voy con Don Juan, pero no acepto tarjeta de crédito y no tengo efectivo, pues me voy a donde mi crédito sí funcione, voy a una tienda de conveniencia, aunque sea más cara, pero ya no tengo más. ¿Y qué crees? Pues mi familia tiene que comer, pago con mi tarjeta de crédito y sé que en la quincena la pago Y hay gente que así vive”, expresa.
El gran problema llega cuando se instala una tienda de conveniencia cerca, entonces la desaparición es inminente, proyecta.
La resistencia
En la plática, el líder especializado en innovación, transformación digital y medios de pago, con más de una década impulsando el crecimiento y la evolución de Prontipagos, donde trabajan 70 personas, asevera que hay resistencia por parte de los tenderos, principalmente de las personas grandes, en temas de tecnología o por desconocimiento.
“Yo no sé, yo no puedo, pero es muy sencillo utilizar Protipagos, y una vez que lo comienzan a utilizar, se les abre un abanico. ¿Por qué? Al final todos conocemos una tienda de la esquina, todos conocemos a un Don Juan, un Don Pepe, que lo vimos desde chiquitos y es donde íbamos a comprar la paleta y demás. Además, él conoce la comunidad, alrededor de la cuadra, conoce a todo el mundo, a tus papás, te conoce a ti, a tus hijos, pero le ha faltado subirse a la tecnología”, enfatiza.
Explica que la firma financiera puede apoyarlos para que incorporen la tecnología, porque si no se suben a la ola, pueden perder mercado. La explicación es que el crédito y el financiamiento no son malos.
"El usuario no se espera. Él dice: ‘oye, yo quiero comprar una recarga’. Si Don Juan no la tiene, va a la tienda de la esquina, de la conveniencia y la hago, pero, ¿qué crees? ya está perdiendo una venta. No solo del producto digital, sino de una venta cruzada, del refresco, las papitas, el pan, el jamón. Esa venta la está perdiendo Don Juan”, enfatiza.
Sostiene que hay estudios que indican que cuando una tienda de conveniencia, llega a alguna colonia, cierran hasta seis negocios a la vez, una situación que es complicada y triste porque son negocios familiares.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi), en México existen más de 6 millones de micronegocios o changarros, de los cuales se estiman cerca de 700 mil a 900 mil tiendas de abarrotes o tienditas de la esquina, la mayoría son familiares y representan el sustento de la familia.
“Es muy triste que una tienda cierre porque prácticamente está quedando descobijada de una familia. Cierran porque no compiten, no tienen productos digitales como recargas, pago de servicios, acceso a financiamiento, no aceptan pagos con tarjeta, entonces ese desconocimiento los está dejando fuera”, expresa.
Puntualiza que, si bien es cierto que muchos comercios ya se están sumando, hay muchos que aún faltan.
Crecimiento agresivo
En las plática, Almonte Durán expone que a lo largo de la trayectoria de la empresa, han registrado años con crecimiento bastante agresivo, sobre todo en la pandemia de 2020.
“En la pandemia te podría decir que crecimos hasta cerca de 6 mil usuarios, es decir, 6 mil comercios. Un porcentaje de crecimiento grande… todo el mundo se replegó, se quedó en sus casas, dónde consumía”, explica.
Tiendas como la de Don Juan o Don Chucho se vieron forzados a cambiar porque la voz populi era: ‘oye, yo quiero una recarga, quiero pagar mis servicios’”.
Después de la pandemia, la tasa de crecimiento ha sido entre 5 y 6%.
Y es que un factor de impulso es que en México, casi 80% de los usuarios son clientes de prepago.
“¿Qué quiere decir? Que van y recargan su celular, le meten 50 pesos, 100 pesos y van a la recarga. Es los productos que más se venden en las tiendas de conveniencia”, comenta.
Actualmente, Prontipagos, en medios de pago, tiene una empresa que les provee servicio, la cual está regulada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y Banco de México (Banxico).
Además, la firma financiera está certificado en PCI nivel 1, que es el estándar de seguridad más alto.
“Nosotros tenemos el ISO-27001, entonces somos una empresa y una plataforma sumamente segura. Estamos autorizados por los operadores de tiempo aire para vender sus productos, también por empresas de pago de servicios. Somos una empresa que cuida a esas familias mexicanas que tienen abarrotes, farmacias, papelerías y que son el sustento de su familia”, comenta.
Centro y Sur de México, donde más operan
Luis Ángel Almonte Durán tiene una Maestría en Marketing y estudios en Alta Dirección en el IPADE Business School que le han funcionado en tomas de decisiones de largo plazo.
En la actualidad, Prontipagos ya tiene más de 30 mil comercios afiliados en toda la República Mexicana.
Aunque se ubican más en el Centro y Sur del país, en la Ciudad de México, Área metropolitana, Guerrero, Veracruz, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Tabasco, Chiapas y Yucatán.
Aunque también tienen presencia en el norte de México, la cual es menor porque han mirado más hacia el sur.
“No estamos cerrados, tenemos negocios desde Tijuana, Mexicali, Monterrey, Zacatecas. No es la misma cantidad que tenemos en el sur”, explica.
“Estamos trabajando para ingresar más, ahorita estamos implementando equipos de cambacheo que van y visitan tiendas como la de Don Pepe o Don Juan y les estamos ayudando a entrar al mundo digital y al ecosistema que ofrece Prontipagos, explicándoles cómo funciona y los beneficios que pueden tener”, explica.
La bancarización de este tipo de negocios no es una tarea sencilla y sí es complicada. Es todo un reto, reconoce.
Sin embargo, dice, cuando se realiza el proceso de evangelización, de capacitación de las personas, se les explica cómo se va a beneficiar el comercio, el valor agregado que van a tener con el ecosistema como Protipagos, entonces ellos adoptan muy bien el sistema.
“Una vez que lo adoptan, beneficia a la comunidad, no solo a la tienda, a la comunidad. Te voy a poner un ejemplo, en Oaxaca hay pueblos de muy difícil acceso en donde las personas se tienen que trasladar para ir al banco, un promedio de 2 horas, y hacer filas larguísimas para poder llegar y disponer de sus remesas que les mandó su primo o su hermano de Estados Unidos. Imagínate, 2 horas para pagar su recibo de luz o para comprar una recarga de tiempo, perder tiempo, es muy complicado”, explica.
Otro caso es que los usuarios en lugar de trasladarse 40 minutos a pagar sus servicios de CFE, lo pueden pagar en la tienda de su pueblo que usa la plataforma de la firma.
A partir de ese momento, esa tienda se convierte en un punto de referencia y le da un beneficio a esas comunidades.
“Nosotros vivimos en una ciudad que tiene todo. Desafortunadamente, en gran parte del país no hay bancos. En muchos lugares las personas tienen que trasladarse, no se aceptan pagos con tarjeta, aunque tú tengas una tarjeta, no puedes utilizarla, tienes que trasladarte una hora para sacar dinero en efectivo para llegar a tu comunidad y pagar los productos en efectivo, porque Don Juan o Don Pepe de esa comunidad no te aceptan pagos con tarjeta”, explica.
El directivo explica que la fórmula en sencilla: una persona ya no va a esperar que la tienda más cercana acepte pagos con tarjeta, que le vendan una recarga o le cobren un servicio, sino que buscará dónde hacerlo.
“Y es así que la gente se traslada a otros puntos a hacer sus pagos”, puntualiza.
“Ofrecemos tráfico”
En la plática, asegura que no ofrecen una simple plataforma, sino valor agregado para esos comercios.
“¿Qué es lo que les ofrecemos? Tráfico de clientes. Hay una frase que me encanta mucho. Oye: ‘¿tus clientes hoy en día ya compran Tiempo Aire, pagan servicios y pagan con tarjeta. La pregunta es, ¿lo hacen en tu negocio o lo hacen en otro negocio? Y eso es muy triste cuando te contestas: ‘No lo hacen conmigo’”,expresa.
Afirma que cuando el cliente no hace la operación en su tienda, entonces el pequeño empresario debe preocuparse, porque está perdiendo.
“Entonces, cuando no lo hacen contigo, preocúpate porque estás perdiendo y te estás quedando…y toda esta ola de tecnología, de inversión financiera, de pagos con tarjeta, de financiamiento y productos digitales va a pasar con el comercio o sin el comercio”, explica.
Puntualiza que Prontipagos lo que ofrece a los comercios es que se monten a la ola, no se queden fuera, sigan compitiendo y modificando su esquema de negocio de su tienda de abarrotes, farmacia, papelería u otra, para adaptarse.
“Aquel comercio que vendía 10 mil pesos al mes de productos, de tiempo aire y servicios, cuando nosotros le prestamos, ‘Oye, pues te voy a financiar tu operación, te voy a prestar 2 mil 500 pesos a la semana’. ¿Qué pasó? El comercio comenzó a vender más, porque negaba el servicio, no tenía recargas ahorita. Y con el crédito ¿qué es lo que pasa? Ya no niega el producto”, explica.
Esa situación lo puede llevar a ventas cruzadas, con lo que amplifica sus ventas.
“Ya tienes un servicio constante, los clientes son felices por que cada vez que tú llegas con Don Juan, él ya tiene recargas, te cobra tu servicio, te vende una tarjeta de regalo sin problema”,enfatiza.
¿Qué tipo de servicios
El director general de Protipagos expone que los negocios pueden tener acceso a financiamiento en producto digital que es tiempo aire, pagos, servicios y demás.
"No tengo para invertir en esos productos digitales (tiempo aire), mi negocio ahí va y estoy saliendo… el negocio no tiene ya tanto flujo de clientes y no los tiene porque no ofrece productos digitales…entonces, ahí lo que hacemos es que le damos financiamiento en productos, en saldo Prontipagos, le financiamos desde 1,000 pesos hasta 30 mil pesos de saldo para que él pueda vender todos los productos o cobrar servicios”, plantea.
Afirma que son más de 400 productos, desde tarjetas de regalo, pagos de catálogo, tesorerías, tiempo aire y pago de servicios.
El crédito que se le otorga es semanal, se consume lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo y lo comercializado en esos siete días se paga el siguiente lunes.
“Es un crédito revolvente. Vendes, pagas”, hace hincapié.
Además de ello, si la tienda no tienen capital para invertir, la firma puede dar financiamiento, a través de un crédito personal, para su negocio, para invertir en mercancía, remodelar, aperturar algún otro negocio e incorporar como medios de pago.
“Quiero invertir en otro producto para mi negocio, pintar mi negocio, cambiar un mueble o algún refrigerador y nos pide financiamiento. Ahí va desde 5 mil pesos hasta 50 mil pesos y ese es dinero sí le depositamos a su cuenta, él dispone para hacer con ese dinero lo que él crea mejor en su establecimiento”, exclama.
Es un crédito cuatrimestral, con una tasa de 9% mensual que lo hace un préstamo “muy competitivo, nada caro, muy accesible, este de hecho te podría decir que estamos baratos en ese crédito… si el cliente paga bien todo, le estamos prestando tres veces al año, por los años que quiera”, sostiene.
Con éste producto iniciaron hace un año y medio y se está utilizando muy bien, explica.
Además, el tendero puede usar su teléfono celular para convertirlo en una terminal bancaria, con la tecnología de Tap to Pay, a través de la cual se permite a los comercios aceptar pagos sin contacto, directamente desde un teléfono celular o dispositivo compatible, sin necesidad de una terminal bancaria física.
“Entonces, esto les abre una oportunidad a todos estos tenderos de poder competir”, explica.
Crédito digital
El crédito digital es aquel producto que el usuario puede hacerlo desde su celular, explica.
“Él llena su solicitud, sube sus documentos, no tiene que venir a una oficina, no tiene que ir a una sucursal, formarse y ver un ejecutivo. Todo lo hace desde su celular con la aplicación de Prontipagos, él hace su solicitud. Nosotros revisamos su solicitud y le decimos si es apto para para prestarle o no”, menciona.
Destaca que todo es en línea, digital, transparente, con fotos de los documentos, en donde se llena una solicitud en línea para saldo anticipado y crédito personal.

