La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este lunes que, hasta el momento, el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán no ha generado impactos económicos en México, pese al alza internacional en los precios del petróleo tras los recientes ataques en Medio Oriente.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que el tipo de cambio peso-dólar se mantiene dentro de márgenes estables y que los mercados financieros nacionales no han registrado variaciones significativas frente a la divisa estadounidense.
“El peso se mantuvo, está en el margen”, sostuvo. Añadió que, aunque el crudo registró un incremento cercano a 10 dólares por barril, México cuenta con mecanismos para amortiguar efectos inflacionarios. “El precio del petróleo se elevó como 10 dólares más o menos el barril. Frente a aumentos muy grandes, México tiene determinado un esquema en donde baja el IEPS para que no suba el precio de la gasolina y que no se afecte la inflación”, explicó.
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Sheinbaum informó que este lunes sostendría su reunión semanal con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para evaluar el entorno internacional y sus posibles repercusiones, aunque reiteró que “hasta ahora no hay problema con nuestro país”.
En materia energética, destacó que Petróleos Mexicanos (Pemex) presentó su primer informe trimestral, en un contexto de volatilidad global en los mercados petroleros.
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Petróleo se dispara tras ataques
El contexto internacional muestra una creciente tensión. De acuerdo con el diario The New York Times, los precios internacionales del crudo subieron alrededor de 10% al inicio de los mercados el domingo por la tarde, luego de los ataques vinculados al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El barril, que ya acumulaba un aumento cercano al 20% en lo que va del año y rondaba los 73 dólares el viernes, superó los 80 dólares tras los ataques. Analistas advierten que el principal riesgo radica en posibles afectaciones a la infraestructura energética iraní o interrupciones en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Hasta ahora no se han confirmado daños directos a instalaciones petroleras, pero la incertidumbre mantiene en alerta a los mercados internacionales. Especialistas prevén que, de prolongarse el conflicto, podrían registrarse presiones adicionales en combustibles y cadenas de suministro a nivel global.
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