La misión Artemis II entra en su fase final con el retorno de la cápsula Orión hacia la Tierra tras un sobrevuelo alrededor de la Luna. La NASA fijó el amerizaje para este viernes 10 de abril de 2026 en el océano Pacífico, frente a la costa de California. Este momento cierra un vuelo de prueba tripulado que forma parte del programa lunar y que permite evaluar sistemas en condiciones reales.
El descenso ocurrirá a las 20:07 horas del este de Estados Unidos, lo que corresponde a las 18:07 en México. La agencia espacial activará un operativo de recuperación en mar abierto con apoyo de embarcaciones, aeronaves y personal especializado. La transmisión oficial inicia horas antes a través de plataformas digitales con imágenes en tiempo real.
Durante las horas previas, la tripulación organiza la cabina, fija equipos y coloca los asientos en posición de reentrada. También revisa sistemas de navegación, control y soporte vital para asegurar el funcionamiento durante el descenso. Estas tareas siguen un cronograma detallado coordinado con el control de misión en Houston.
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Además, los astronautas utilizan prendas diseñadas para facilitar la adaptación del cuerpo a la gravedad terrestre. Estos trajes aplican presión en la parte inferior del cuerpo y ayudan a mantener la circulación sanguínea estable durante la reentrada.
Fase crítica del descenso
La cápsula Orión ingresará a la atmósfera a velocidades cercanas a 40 mil kilómetros por hora. El contacto con las capas de aire generará fricción y elevará la temperatura exterior a niveles extremos. El escudo térmico protege a la nave mientras se desgasta de forma controlada para disipar el calor.
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El proceso de reentrada dura alrededor de 15 minutos. Durante ese tiempo, la cápsula reduce velocidad de forma progresiva hasta desplegar un sistema de paracaídas que permite un descenso controlado hacia el océano. La maniobra se ejecuta dentro de un corredor de entrada definido para evitar desviaciones.
Minutos antes del amerizaje, el módulo de tripulación se separa del resto de la nave. Posteriormente, los sistemas de guiado dirigen la cápsula hacia la zona prevista en el Pacífico. En esta fase, se registra un breve periodo sin comunicaciones debido a la formación de plasma alrededor del vehículo.
La NASA mantiene planes de contingencia ante posibles variaciones en la trayectoria o condiciones meteorológicas. El área estimada de caída abarca una amplia región marítima, lo que requiere coordinación logística entre distintos equipos de apoyo.
Recuperación y traslado
Tras el contacto con el agua, equipos de rescate se aproximan a la cápsula para asegurarla. Buceadores y personal técnico verifican condiciones externas antes de abrir la escotilla. Un médico ingresa primero para evaluar el estado de los astronautas dentro del módulo.
La tripulación sale de la cápsula en un orden establecido y se traslada en helicóptero hacia un buque de recuperación. En ese punto, los especialistas continúan con revisiones médicas iniciales y monitorean signos vitales tras el regreso a la gravedad.
El operativo incluye aeronaves de seguimiento, helicópteros de la Marina y un barco asignado para recibir a los astronautas. Estas acciones forman parte de protocolos que buscan garantizar una extracción segura en mar abierto.
Qué harán los astronautas al regresar
Después del traslado al buque, los astronautas pasan a una fase de evaluación médica más detallada. Los equipos registran datos sobre equilibrio, presión arterial y respuesta física tras la exposición a microgravedad. Esta información se utiliza en futuras misiones.
En los días siguientes, la tripulación participa en sesiones de recuperación física supervisada. Estas actividades ayudan a restablecer la movilidad, la fuerza muscular y la orientación espacial. El proceso incluye ejercicios progresivos y seguimiento clínico.
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Los astronautas también colaboran en análisis técnicos de la misión. Reportan su experiencia, describen el comportamiento de los sistemas y aportan información sobre el desempeño de la nave durante el vuelo y el descenso.
Finalmente, la tripulación se reintegra a actividades públicas y científicas. Participa en conferencias, encuentros con medios y programas educativos vinculados a la exploración espacial. Estos eventos forman parte de la difusión de resultados y preparación de próximas misiones del programa Artemis.
VGB
