El Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START), firmado en 2010 por Estados Unidos y Rusia, expiró oficialmente a las 00:00 horas GMT del 5 de febrero de 2026. Con ello, ambas potencias dejan de estar legalmente obligadas a limitar sus arsenales nucleares estratégicos, un hecho que representa el mayor retroceso en materia de control armamentista desde el final de la Guerra Fría.
El mundo afronta ahora una incertidumbre estratégica desconocida desde que la URSS y Estados Unidos decidieran enterrar en 1972 el hacha de guerra nuclear en plena Guerra Fría.
La única esperanza son las consultas que, según informó el jueves Axios, han comenzado representantes del Kremlin y la Casa Blanca en Abu Dabi, donde se habló de prolongar seis meses el cumplimiento voluntario de las restricciones al armamento ofensivo que impone el Nuevo START.
Te podría interesar
El tratado establecía un tope de 1,550 ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada país, lo que implicó una reducción cercana al 30% respecto a los límites fijados en 2002. También permitía inspecciones in situ, un mecanismo clave de verificación que fue suspendido en 2023.
Advertencia de la ONU y preocupación global
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, calificó el vencimiento del tratado como un “momento grave para la paz y la seguridad internacional”. En un comunicado, exhortó a ambas potencias a retomar negociaciones de inmediato y advirtió que el riesgo de uso de un arma nuclear es “el más alto en décadas”.
Te podría interesar
Rusia y Estados Unidos controlan conjuntamente más del 80% de las ojivas nucleares existentes en el mundo, lo que convierte la expiración del acuerdo en un asunto de alcance global.
TAMBIÉN LEE: Trump ha mostrado en EU "flagrante desprecio por los derechos humanos": HRW
Políticos y expertos temen que el fin del START III represente también el ocaso del Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear, en vigor desde 1970, dos años antes del primer tratado de desarme SALT.
El TNP, que es la última barrera ante el descontrol nuclear, ya que impide que los países adquieran armas de destrucción masiva, debe ser renovado este año.
TAMBIÉN LEE: ¿Qué es el Tratado de No Proliferación Nuclear que Irán podría abandonar?
"El club nuclear se incrementará (…) La humanidad aún no ha inventado un mejor medio de defensa (...) Mi opinión sobre el futuro del régimen de no proliferación es muy pesimista", comentó Dmitri Medvédev, expresidente ruso.
Medvédev, quien admitió que "la frontera entre dónde termina el átomo pacífico y empieza el militar es muy fina", firmó en Praga en abril de 2010 el START III junto al entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Postura de Rusia: sin obligaciones, pero con “prudencia”
El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso declaró que, tras el vencimiento, ninguna de las partes está ya ligada a obligaciones o declaraciones simétricas en el marco del tratado. No obstante, el asesor diplomático del Kremlin, Yuri Ushakov, afirmó que el presidente Vladimir Putin subrayó ante su homólogo chino Xi Jinping que Rusia actuará “con prudencia y responsabilidad”.
Ushakov aseguró que Moscú sigue abierto a negociar un nuevo marco que garantice la estabilidad estratégica.
Estados Unidos y el factor China
En Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, evitó adelantar la postura definitiva del presidente Donald Trump, aunque reiteró que cualquier nuevo acuerdo de control de armas en el siglo XXI debe incluir a China, debido al crecimiento de su arsenal nuclear.
Esta condición ha sido uno de los principales obstáculos para avanzar hacia un tratado sucesor.
Trump quiere nuevo tratado que incluya a China
El presidente Donald Trump, aseguró que quiere "un tratado nuevo, mejorado y modernizado" que sustituya al New START.
"En lugar de prorrogar el tratado 'New START' (un acuerdo mal negociado por Estados Unidos que, ante todo, está siendo violado flagrantemente), deberíamos encargar a nuestros expertos nucleares que trabajen en un tratado nuevo, mejorado y modernizado que pueda perdurar en el futuro", escribió Trump en un mensaje en su red social Truth Social.
Tanto Trump como miembros de su gobierno han optado por ignorar hasta el momento las ofertas de Rusia para negociar un nuevo tratado (New START se firmó en 2010 y no podía extenderse más).
New START, rubricado por el expresidente demócrata Barack Obama, era el último tratado de control de armas atómicas que quedaba en vigor entre las dos mayores potencias nucleares del globo.
El propio Trump ha dicho que le interesa un nuevo pacto que incluya a China, cuyo arsenal, aunque inferior en volumen, está creciendo y sofisticándose.
Llamados desde el Vaticano y Europa
El papa León XIV alertó sobre el riesgo de una nueva carrera armamentista nuclear, y pidió sustituir “la lógica del miedo” por una ética compartida. En Europa, Francia responsabilizó directamente a Rusia por el debilitamiento del sistema internacional de control de armamentos y llamó a incluir también a China en futuras negociaciones.
La organización ICAN, ganadora del Premio Nobel de la Paz, instó a Moscú y Washington a respetar voluntariamente los límites del Nuevo START mientras se construye un nuevo acuerdo.
También lee: Cuba busca apoyo de Rusia, China y Vietnam; ONU advierte colapso
AJA
