VIVIVIENDA CDMX

Vivienda digna en el Centro: 38 familias evitan desalojo tras 18 años de lucha

38 familias permanecen en el Centro Histórico tras casi dos décadas de gestión; el proyecto de vivienda incluye espacios para trabajo y prevé entrega en un año

Vivienda digna en el Centro: 38 familias vencen al boom inmobiliarios tras 18 años de lucha
Vivienda digna en el Centro: 38 familias vencen al boom inmobiliarios tras 18 años de luchaCréditos: Especial
Escrito en METRÓPOLI el

En el Centro Histórico de la Ciudad de México, 38 familias permanecen en el predio donde vivieron durante años y evitan su salida tras un proceso de gestión que duró casi dos décadas.

La colocación de la primera piedra marca el inicio de una obra de vivienda que surge después de solicitudes constantes ante el Instituto de Vivienda. Durante ese periodo, los habitantes enfrentaron incertidumbre sobre su permanencia y el riesgo de perder su lugar de residencia.

Los vecinos relatan que la espera se extendió por 18 años, tiempo en el que acudieron a oficinas, realizaron trámites y sostuvieron reuniones para defender su derecho a quedarse.

Las familias señalan que su vida cotidiana se desarrolló en ese espacio, donde establecieron redes de apoyo y actividades económicas. La posibilidad de salir del centro implicaba cambiar rutinas, traslados y fuentes de ingreso.

Entre los testimonios, una habitante expresa sorpresa al conocer el inicio del proyecto y dice: “No me la creo, se lo juro que no me la creo”. Otros vecinos mencionan que el avance representa la posibilidad de mantener su vida en la misma zona.

Las declaraciones reflejan la expectativa de recibir una vivienda sin abandonar el entorno donde crecieron.

Testimonios sobre arraigo y vida diaria

Las familias describen su permanencia como una decisión vinculada al arraigo. Indican que su historia personal y laboral se mantiene ligada al predio. Algunos habitantes explican que en ese lugar desarrollaron oficios y pequeños comercios. La continuidad en el mismo espacio influye en su estabilidad cotidiana.

Una de las preocupaciones principales se relaciona con el ingreso económico. Los vecinos señalan que el proyecto incluye cuatro locales comerciales que permitirán retomar actividades laborales. De acuerdo con sus palabras, estos espacios representan una opción para sostener a sus familias sin desplazarse a otras zonas. La cercanía con clientes habituales forma parte de esa dinámica.

Otro testimonio menciona que la obra permite “recuperar nuestra forma de poder trabajar nuevamente”. Las familias explican que la vivienda y el trabajo se conectan en su vida diaria. La posibilidad de contar con ambos elementos en un mismo sitio influye en su organización familiar.

Condiciones del proyecto habitacional

El desarrollo contempla la construcción de más de 4,500 espacios de vivienda dentro del Centro Histórico. La inversión supera los 1,000 millones de pesos, de acuerdo con datos oficiales. El plan incluye departamentos y áreas destinadas a actividades comerciales para los residentes del predio. La obra forma parte de programas de vivienda en la capital.

El grupo beneficiado en este caso corresponde a 38 familias con residencia previa en el lugar. El proyecto establece un plazo de ejecución cercano a un año para la entrega de viviendas. Durante ese periodo, los habitantes siguen el avance de la construcción. La asignación de espacios busca mantener a los residentes en la zona.

El proceso se desarrolla tras gestiones realizadas ante el Instituto de Vivienda. Los vecinos indican que acudieron durante años a esta dependencia para solicitar atención a su caso. La continuidad de las solicitudes marca el desarrollo del proyecto. La obra inicia una vez que se definen recursos y planeación.

Impacto en la vida de las familias

Los habitantes señalan que la posibilidad de permanecer en el centro influye en su vida diaria. La ubicación permite acceso a transporte, escuelas y lugares de trabajo. Cambiar de zona implicaba modificar tiempos de traslado y gastos familiares. La permanencia reduce esos cambios.

Las familias también mencionan que la vivienda representa estabilidad para sus hijos. La continuidad en el mismo entorno facilita la permanencia en escuelas y redes sociales. Este aspecto se repite en varios testimonios recogidos entre los beneficiarios. La cercanía con servicios forma parte de su rutina.

El avance del proyecto marca un cambio en la situación de estas familias. Tras años de espera, los vecinos observan el inicio de la construcción como un paso hacia la entrega de sus viviendas. Mientras continúa la obra, mantienen la expectativa de recibir las llaves en el plazo establecido y permanecer en el lugar donde construyen su vida.

VGB