CDMX

Plan General de Desarrollo alerta a vecinos por cambios al uso de suelo; exigen desecharlo

Cuestionan que permitirán modificar el uso de suelo de predios sin vigilancia, ni aval técnico de ningún tipo, planeación debe ser responsable, dicen

El plan busca centralizar el poder y los recursos presupuestarios mediante el fortalecimiento de las “Casas de Gobierno”, inauguradas en septiembre de 2025 por la jefa de Gobierno Clara Brugada.
El plan busca centralizar el poder y los recursos presupuestarios mediante el fortalecimiento de las “Casas de Gobierno”, inauguradas en septiembre de 2025 por la jefa de Gobierno Clara Brugada.Créditos: Erik López
Escrito en METRÓPOLI el

El Plan General de Desarrollo que elaboró el Instituto de Planeación de la Ciudad de México, sin consulta con ciudadanos ni urbanistas, plantea realizar consultas locales para modificar el uso de suelo de predios específicos sin participación del Congreso.

Estas consultas serían asambleas a mano alzadas en las que participen no sólo los vecinos de las zonas afectadas sino aún los de otras colonias.

Integrantes de las Comisiones de Participación Comunitaria (Copacos) y organizaciones civiles exigieron al Gobierno de la Ciudad de México retirar el actual proyecto de Plan General de Desarrollo (PGD) para iniciar su redacción desde cero.

Los representantes vecinales han cuestionado que uno de los elementos es que la propuesta pretende crear “polígonos de consulta vinculantes”, un mecanismo que permitiría modificar el uso de suelo de predios específicos sin pasar por el escrutinio técnico y legal del Congreso de la Ciudad de México.

Los representantes vecinales advierten que el objetivo del Plan es que la ciudad se convierta en una zona de “usos mixtos” en el que discotecas, bares y comercios similares convivan con zonas habitacionales. En el documento, que puede descargarse en la página del proyecto, se establece que se buscará integrar el hábitat con la economía local “con fortalecimiento al uso de suelo mixto”.

Josefina McGregor, activista de la organización Suma Vecinal, calificó el documento como “insostenible” y denunció que el proyecto ha sido sometido a una consulta ciudadana centrada en la pregunta “¿Cómo sueñas tu ciudad?”, en lugar de abrir un proceso de revisión técnica con vecinos, Copacos y especialistas para construir un plan viable para los próximos 20 años.

La representante ciudadana señaló que el plan busca centralizar el poder y los recursos presupuestarios mediante el fortalecimiento de las “Casas de Gobierno”, inauguradas en septiembre de 2025 por la jefa de Gobierno Clara Brugada.

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“Este documento tiene que tirarse a la basura”, sentenció la activista.

Asimismo, los representantes vecinales han cuestionado la propuesta de crear “polígonos de consulta vinculantes”, un mecanismo que —aseguran— permitiría modificar el uso de suelo de predios específicos sin pasar por el escrutinio técnico y legal del

Congreso de la Ciudad de México.

McGregor afirmó que el proyecto presentado por el Gobierno en noviembre de 2025 “aborda muchos temas de forma superficial y otros simplemente los ignora”. Sostuvo que, por esa razón, el documento “tendría que eliminarse y empezar de cero”.

Uno de los principales cuestionamientos, explicó, es la creación de las llamadas Casas de Gobierno. De acuerdo con su lectura, el plan plantea modificar la Constitución local en dos ocasiones: primero, para establecer un nuevo sistema de participación ciudadana y control comunitario; y segundo, para otorgar a estas casas atribuciones jurídicas, normativas y presupuestarias.

“Manejarán dinero, firmarán contratos y por ellas se pagarán todos los programas sociales”, señaló. A su juicio, esto “vacía de funciones a las alcaldías y a los Copacos” y concentra facultades en una estructura que quedaría blindada constitucionalmente.

Erik Lòpez

En materia de uso de suelo, cuestionó el apartado denominado “Democratizar la gestión del suelo”, que propone crear “polígonos de consulta directa vinculante” para vivienda.

Según explicó, con el argumento de atender la falta de vivienda se podrían realizar consultas locales para modificar el uso de suelo de predios específicos, “saltándose al Congreso y la ruta legal actual”.

McGregor también criticó el enfoque en las denominadas “centralidades”, donde se plantea redensificar zonas con infraestructura y servicios. Mencionó como ejemplo áreas como Polanco o Lomas, donde —dijo— ya existen preventas de departamentos de alto costo.

La centralidad permitiría redensificar zonas en las que no se pueden construir edificios de más de tres pisos y hoteles, como en San Ángel o San Jerónimo. En esos sitios ya se anuncian torres de 300 departamentos que hoy están prohibidas.

“Es una incoherencia”, afirmó McGregor.

“En Avenida Revolución tenemos un predio en el que se pretenden construir cerca de 300 departamentos. Otro que está entre avenida Toluca y Desierto de Los Leones hasta Barranca del Muerto, son 800 departamentos, 2000 estacionamientos. Imagínate cómo va a afectar movilidad, agua, que van a quedar habilitados precisamente a través de este Plan general de desarrollo”.

La activista también cuestionó que la figura de autoconstrucción no aparezca en el plan, pese a que —afirma— este tipo de construcción representa 60% de lo que se edifica en la ciudad.

“Al omitirla, el plan pierde vigencia, pues ignora a quienes deberían tener un rol central en términos de riesgo y derecho a la ciudad”, declaró.

Sobre el proceso de consulta, sostuvo que aunque el plan se hizo público el 10 de noviembre y entró en consulta, la pregunta dirigida a la ciudadanía fue “¿Cómo sueñas tu ciudad?”, lo que, en su opinión, no corresponde con una revisión técnica del documento.

“Lo que han recabado es la visión ideal de miles de personas, no un punto de vista crítico sobre el proyecto”, dijo.
Como alternativa, planteó iniciar con un diagnóstico integral de la ciudad desde cero, con participación vecinal, de Copacos y de técnicos y especialistas que prioricen el bienestar ciudadano antes de los proyectos inmobiliarios.

“Esta ciudad no puede construirse desde el escritorio”

Sobre estas inquietudes, La Silla Rota consultó a Brenda Ruiz, diputada del Congreso de la Ciudad de México por Morena, quien ha participado en los foros de consulta y ha defendido el proceso y el contenido del anteproyecto.

“Hay que decirlo con claridad: esta ciudad no se puede planear desde un escritorio”, afirmó. Señaló que el proceso participativo implica “salir a las calles a escuchar y tomar en cuenta todas las voces”.

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Sobre la pregunta “¿Cómo sueñas tu ciudad?”, explicó que se trata de una invitación para que la población exprese su experiencia cotidiana y que el Instituto de Planeación deberá traducir esas aspiraciones en criterios técnicos y políticas públicas.

“Lo técnico no puede estar desconectado de lo humano”, sostuvo.

En relación con la autoconstrucción, señaló que el hecho de que el término no aparezca explícitamente en algunos apartados no implica que el fenómeno esté ignorado, y que será abordado también en el Programa Sectorial de Vivienda.

Sobre las Casas de Gobierno, afirmó que su propósito es descentralizar trámites y acercar servicios a la población.

“No es quitarle facultades a las alcaldías; es garantizar que el Estado esté presente en territorio”, señaló. Añadió que la Constitución local establece con claridad las competencias exclusivas y coordinadas entre el gobierno central y las demarcaciones.

Erik Lòpez

Respecto a los “polígonos de consulta directa vinculante”, sostuvo que buscan democratizar decisiones y que los cambios de uso de suelo, conforme al marco vigente, sólo pueden ser autorizados por el Congreso local.

“Las consultas no sustituyen al Congreso ni eliminan controles normativos”, afirmó.

En cuanto a las centralidades y la infraestructura, indicó que el anteproyecto aún está en discusión y que el Instituto de Planeación lo adecuará con base en lo recabado en las consultas.

Asimismo, recordó que aún falta el proceso de parlamento abierto en el Congreso antes de su eventual aprobación.

“La planeación debe ser democrática, responsable y con visión de largo plazo”, concluyó.

 

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