La Fiscalía de Justicia de la Ciudad de México no ha recibido quejas por un aumento en los malos olores en las cercanías del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo), en la colonia Doctores, sin embargo, ya se construye un centro de identificación en Iztapalapa para resguardar los cuerpos de personas que se han exhumado del Panteón Dolores y están en análisis para conocer si se trata de algún desaparecido que fue depositado en la fosa común.
Bertha Alcalde, fiscal de la Ciudad de México, presentó su primer informe mensual a medios, en el que hizo referencia a las quejas de ciudadanos y comerciantes recogidas por La Silla Rota.
En declaraciones a este medio, vecinos y comerciantes dijeron que desde hace un mes se perciben olores fétidos en el sitio, que no son los propios de los químicos empleados para conservar los cadáveres.
Te podría interesar
La fiscal indicó que dentro del programa para identificar a desaparecidos se han sacado cuerpos de la fosa común del panteón y se les somete a pruebas de identificación para determinar si corresponden a personas no localizadas.
“Estamos desarrollando este plan de la mano con el Incifo, ha sido un plan que ha tenido éxito. Estamos trabajando para contar con un centro de resguardo temporal que permita que los cuerpos que tiene el Incifo no tengan que permanecer tanto tiempo ahí, en lo que se hacen las labores de identificación de los cuerpos”.
Olor fétido
La semana pasada, La Silla Rota realizó un recorrido por la calle Niños Héroes, en la que se encuentra el servicio forense, y recogió comentarios de los vecinos y transeúntes en el sentido de que hay un olor penetrante a descomposición.
El olor se percibe desde hace un mes, aproximadamente, dijeron comerciantes. Esto ha afectado sus ventas, en especial de quienes ofrecen comida, ya que el olor nauseabundo hace que los clientes eviten estar mucho tiempo en el sitio o que se retiren casi de inmediato.
La Silla Rota preguntó al Poder Judicial de la CDMX, del que depende el Incifo, si el olor estaba relacionado con el traslado de cuerpos del panteón Dolores a esas instalaciones, sin embargo, no hubo respuesta.
La señora Rosa López, propietaria de un negocio de comida sobre la avenida Niños Héroes, dijo que en la zona siempre hay “olor a muerto”, debido al paso y almacenamiento de cadáveres dentro del Instituto; sin embargo, este se ha intensificado durante el último mes.
“Antes de repente llegaba, pero no así como ahorita constantemente y así de fuerte”, dijo en entrevista.
