León.- La reciente sentencia contra Édgar Francisco, responsable del despacho Punto Legal, volvió a poner sobre la mesa uno de los mayores fraudes inmobiliarios registrados en León.
Durante varios años, decenas de personas entregaron los ahorros de toda una vida convencidas de que estaban comprando una casa mediante un remate bancario. Sin embargo, todo formaba parte de un esquema de engaño que, de acuerdo con la Fiscalía General del Estado, dejó pérdidas por más de 33 millones de pesos para 107 víctimas.
Así operaba el fraude de Punto Legal
El primer contacto con muchas de las víctimas ocurría en redes sociales, principalmente Facebook, donde se publicaban fotografías de las viviendas, su ubicación y precios muy por debajo de su valor comercial. Los anuncios ofrecían supuestos remates bancarios y prometían una oportunidad única para comprar una casa a bajo costo.
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Una vez que los interesados solicitaban información, eran citados en las oficinas de Punto Legal, donde les explicaban el supuesto proceso de compra y les pedían entregar un anticipo o incluso el pago total para apartar la casa.
Las víctimas eran convencidas de entregar anticipos o incluso el pago completo con la promesa de que, una vez concluido el proceso legal, recibirían la propiedad.
Sin embargo, las investigaciones demostraron que los inmuebles no estaban en remate, no existía ningún litigio sobre ellos y el despacho no tenía facultades legales para venderlos. A pesar de ello, el mismo esquema fue utilizado una y otra vez para captar nuevos clientes.
¿Por qué tantas personas cayeron?
Los remates bancarios existen y son legales, pero también se han convertido en uno de los mecanismos más utilizados por defraudadores para atraer compradores mediante ofertas que parecen difíciles de rechazar.
En el caso de Punto Legal, las víctimas creían que estaban realizando una inversión segura y que únicamente debían esperar a que concluyeran los procedimientos legales para tomar posesión de la vivienda.
Con el paso del tiempo comenzaron los retrasos, las explicaciones cambiantes y, finalmente, muchas personas descubrieron que las casas seguían perteneciendo a sus propietarios originales o simplemente nunca estuvieron disponibles para su venta.
Las señales para identificar un posible fraude inmobiliario
Aunque cada caso puede ser distinto, especialistas en materia inmobiliaria recomiendan desconfiar cuando:
• Ofrecen una vivienda muy por debajo de su valor comercial.
• Solicitan anticipos elevados antes de demostrar la situación legal del inmueble.
• No pueden acreditar que tienen autorización para vender la propiedad.
• Piden realizar depósitos con urgencia para no perder la supuesta oportunidad.
• Se niegan a que un abogado o asesor independiente revise la documentación.
Antes de entregar dinero, también es recomendable verificar la información del inmueble en el Registro Público de la Propiedad y confirmar quién es el propietario y si realmente existe algún procedimiento judicial o bancario relacionado con la vivienda.
Un caso que marcó a León
La Fiscalía acreditó el fraude cometido contra 107 personas, por lo que un juez dictó una sentencia condenatoria y ordenó el pago de más de 33 millones de pesos para reparar el daño ocasionado a las víctimas.
Sin embargo, durante los últimos años representantes de los afectados han señalado que el número de personas perjudicadas sería mayor y que aún existen otros procesos relacionados con el caso, considerado uno de los mayores fraudes inmobiliarios en Guanajuato.
