Jalisco y Guanajuato: Morena pierde aliados
En Jalisco y Guanajuato hubo desprendimientos de diputados locales que abandonaron la alianza de gobierno para sumarse al PAN o partidos que formalmente aún son aliados, como el Verde.
Este fin de semana se formalizó la salida de Alberto Alfaro, quien buscó ser candidato al gobierno de Tlaquepaque pero no lo logró y obtuvo un premio de consolación en el Congreso tapatío. Pero en semanas anteriores denunció actos de corrupción en el gobierno municipal y renunció con lo que sube a cuatro la lista de morenistas que han salido de ese partido en esta legislatura.
En Guanajuato, Itzel Mendo, diputada, y la exlegisladora Vanessa Sánchez Cordero renunciaron al Partido Verde para mudarse al PAN, lo que provocó la molestia de la dirigente estatal, Virginia Magaña.
Vienen tiempos de campaña y de movimientos de quienes buscan figurar. No serán las únicas sumas y restas.
Margarita González, protagonista y ausente
Miles de mujeres y colectivos salieron a marchar por las calles de Cuernavaca en el 8M. Las consignas y las historias se centraron en la violencia y crímenes que siguen aquejando a jóvenes y adultas, ya sea en las principales ciudades de Morelos, o en los diversos municipios de la entidad.
Entre las manifestantes está fresca la indignación por los asesinatos de Karol Toledo y Kimberly Joselyn Ramos, alumnas de la Universidad Autónoma del estado, cuyos cuerpos fueron localizados la semana pasada tras días de búsqueda.
De quien no se sabe nada desde el jueves es de la gobernadora, Margarita González Saravia, quien al conocerse la muerte de Kimberly Joselyn se negó a hacer declaraciones y publicó un video felicitando a su fiscal, y en el caso de Karol ni siquiera hizo algún pronunciamiento.
La marcha reflejó el hartazgo de los ciudadanos contra la violencia en la entidad, pero también marca el contraste con la gobernadora, quien no toma acciones para solucionar ese flagelo ni parece preocuparse de la situación.
Violencia contra doctoras en Tamaulipas
Le contábamos hace unos días del lamentable ejemplo de falta de empatía y negligencia del doctor Vicente Plascencia, director del Hospital Infantil de Tamaulipas, quien hostigó a una doctora que denunció un ataque sexual en su contra dentro del propio centro de salud.
Plascencia aceptó de mala gana que la doctora expusiera el doloroso caso de violación que sufrió en enero y la desidia de las autoridades para investigar. Cuando terminó la exposición, pidió a la médica que saliera del auditorio y no “interrumpiera” la reunión de los doctores.
Ante la ola de críticas, no sólo en el estado sino a nivel nacional, Plascencia renunció y la fiscalía anunció la detención de un presunto responsable, aunque la misma institución antes había acusado del crimen a un trabajador del hospital, a quien autoridades judiciales dejaron libre por los defectos de la acusación.
